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domingo, 8 de marzo de 2015

Un mundo generoso

A veces la vida es dura, y cuando pasamos por malos momentos nunca está de más que alguien nos eche una mano, aunque se trate de un gesto simbólico. De esto trata el nuevo spot de Coca-Cola ("A generous World", Un mundo generoso) creado por la agencia Wieden+ Kennedy, de Portland, que se estrenó el pasado domingo durante la gala de los Óscar. Forma parte de la campaña "Destapa la Felicidad", que Coca-Cola lleva desarrollando en los últimos años.

El anuncio mezcla humor y sentimiento en dosis gigantescas, pues en él se suceden -uno a continuación del otro, como en cascada- una serie de acontecimientos desastrosos, a cuál peor. La primera imagen  muestra a un joven que compra, feliz, una Coca-Cola en un kiosco. Está a punto de llevársela a la boca cuando una mujer, cerca de él, rompe una cuerda de su guitarra y ya no puede tocar. Nuestro joven decide que ella la necesita más que él, y le entrega generosamente su botella. Ella le da las gracias, y está a punto de beber el contenido cuando ve a una monja anciana cuyo coche está siendo remolcado por la grúa. ¡Se queda tirada sin medio de locomoción! La joven, entonces, pone cara de circunstancias y le da su Coca-Cola.

A partir de aquí, la Coca-Cola sigue haciendo de las suyas, y pasa de una persona a otra: la cascada de desdichas se convierte en una cascada de solidaridad. Cada vez que un infortunado está a punto de beber la botella, aparece otro que ha sufrido una desgracia peor, y entonces el primero comprende que lo suyo no es para tanto, por lo que ofrece generosamente al otro su único consuelo en la desgracia.

En la línea de sus anteriores campañas, Coca-Cola quiere promover la felicidad y la visión positiva. Pero, esta vez, el anuncio termina en suspense. Cuando la desgracia se cierne sobre el dueño del kiosko, y se cierra el círculo de personajes, surge la incertidumbre y la inquietud. ¿Qué puede pasar ahora?¿Qué desastre aún peor le puede pasar? La empresa quiere contar con la participación del público y nos invita a presentar nuestras propias ideas para el desenlace antes de dar a conocer la suya.

Para saber el final, habrá que esperar. Pero no hay problema. Vivimos en un mundo generoso...

domingo, 22 de febrero de 2015

Las mujeres pueden más

La participación femenina en la Maratón Cabberty de Málaga se cifra en un 9,57%, algo que la organización quiere incrementar con vistas a la sexta edición, que se correrá el 6 de diciembre de 2015.

Para ello encargó un vídeo promocional a la empresa Efecto Impacto, la cual ideó una sorpresa con cámara oculta preparada por cuatro corredores masculinos a sus respectivas esposas, ayudados por amigos o familiares como "ganchos".

El resultado se presentó el pasado 23 de enero en el Museo Carmen Thyssen de Málaga, y transmite muy bien la idea-fuerza requerida para el evento deportivo: si eres capaz de hacer lo que haces cada día, también de ponerte unas zapatillas y preparar los 42,195 km del recorrido urbano.

Sin embargo, en el spot destaca algo más: la importancia de cada una de las mujeres protagonistas en la vida de quienes comparten su vida con ellas, así como su capacidad de esfuerzo y sacrificio, y su condición de pilar fuerte del hogar.

domingo, 15 de febrero de 2015

La niña que adoraba a su papá mentiroso

Los asiáticos son los grandes maestros de la emotividad, y lo han vuelto a demostrar. Y es que “My dad’s story: dream for my child”, el último spot de la aseguradora MetLife Hong Kong, tiene todos los ingredientes para ablandar el corazón más endurecido.

Una niña le da a su padre una carta diciendo lo mucho que le quiere: “mi padre es el más dulce”, “es el más generoso”, “es mi Superman”, “quiere que lo haga bien en el cole”. Mientras, vemos escenas felices en las que él la lleva al colegio, le compra un helado o la lleva a comer fuera.

Pero hay una historia de sacrificio detrás de todo que ahora se empieza a revelar. “Papá es genial, pero… miente”. Sí, a pesar de los esfuerzos del abnegado padre por disimularlo, la niña sabe la verdad, y así lo escribe en su redacción. Sabe que su padre no tiene trabajo fijo, que se deja la piel para conseguir dinero, que vuelve agotado y aún así juega con ella, que le dice que no tiene hambre y le da a ella toda la comida. “Él miente…¡por mi felicidad!”.

Cuando el padre termina de leer la carta, la reacción de ambos es sincera y llena de ternura. Huelga decir que el spot está teniendo un éxito aplastante y, a día de hoy, cuenta ya con casi siete millones de visitas en YouTube.Y sigue subiendo.

Con este anuncio, MetLife ha querido transmitir el mensaje de que ellos valoran el sueño de todo padre por dar a sus hijos una buena educación, y que entienden todos los sacrificios que se hacen por los hijos. No está claro si les habrá servido para vender más seguros o si el anuncio en realidad ha beneficiado más a los fabricantes de pañuelos de papel, pero el caso es que nos encantan los anuncios que consiguen emocionarnos tanto. Sobre todo, que nos ayudan a reflexionar y a pensar de nuevo en nuestro propio hogar (vía Nando Ad Hunter).


martes, 3 de febrero de 2015

La fuerza de un niño

Una música extraña irrumpe sobre un primer plano de flores vistosas. Anticipa una tragedia que en seguida vamos a ver: un árbol gigantesco ha caído sobre la calzada e interrumpe el tráfico de una populosa ciudad. Se amontonan coches y carros, sin poder pasar. Muy pronto se desatan los nervios y surgen las primeras disputas. Los más pacíficos se limitan a esperar.

De repente, un niño baja del autobús escolar con su cartera a la espalda. Está diluviando a mares y el suelo está completamente embarrado, pero él no ve la lluvia, ni el barro, ni el inmenso tamaño del árbol. Sólo ve que interrumpe el paso del autobús en que viajan los niños, y que si no lo aparta, no podrán recibir sus clases. Así que deja su mochila en el suelo, y empapado como está, empuja con sus manitas sobre la corteza del árbol.

Todos los adultos observan asombrados, resguardados en sus casas o en sus coches. Son gentes de muy diversas culturas y edades, pero todos coinciden en una cosa: no van a mover un músculo por una tarea que no les incumbe. Algunos miran con curiosidad, otros con ironía o desdén, pero nadie le dice siquiera que lo deje. Y siguen mirando.

Sin palabras, el niño les está dando una gran lección. Les está diciendo: "Nunca quitéis el hombro en lo que afecta a todos, nunca os deis por vencidos, nunca permanezcáis pasivos, porque entre todos lo conseguiremos".

El niño persiste en su empeño, aparentemente inútil. Pero entonces se opera el milagro. Porque el ejemplo es muy poderoso, y puede mover montañas. Otro joven, que está a su lado, tira el casco de la moto y se pone a empujar. Después viene otro, y otro, y otro. Ya son más de diez los niños que empujan. Y todos están inmensamente felices, unidos en el empeño, en la solidaridad.

Enctonces podemos apreciar hasta dónde alcanza la fuerza de un niño: arrastra a los mayores, hace pensar a los endurecidos por el egoísmo, y hasta es capaz de cambiar los corazones...

La música crece, y ahora son todos los mayores los que se suman a esa iniciativa de unos niños. Y el árbol se mueve, el obstáculo es superado por la fuerza de todos.

Hoy, que tenemos de todo y aún deseamos más. Hoy, que no conocemos a los que viven encima de nuestra casa... y que casi no conocemos a nuestros propios hijos... Hoy, brindo por esa solidaridad que sólo puede aflorar en el corazón de un niño; por una solidaridad que es -en primer lugar- cariño, generosidad y entrega, y que debe empezar en la propia familia. Sí, entre todos, haciéndonos niños, podremos remover todas las crisis y todos los obstáculos que se interpongan en nuestras vidas.

miércoles, 21 de enero de 2015

Dar es la mejor comunicación

Hace meses que este spot se publicó en Internet, y sigue siendo un fenómeno mediático: más de 30 millones de visitas en diversas páginas oficiales, con reproducciones en cientos de blogs y páginas web, y traducciones a varios idiomas.

A mí me llegó por varios sitios.  Me lo envió Ana María Pérez Guerrero y después Eduardo Galán. Accedí a su petición de que lo publicara. Porque debemos difundir las historias que nos enriquecen. Ahora que tantos spots buscan el recurso al humor zafio, a la sensualidad o al materialismo, reconforta descubrir un anuncio sencillo –pero sublime– como éste de la compañía tailandesa True Move: un “spot con valores” que está haciendo pensar a medio mundo.

El vídeo comienza de modo fuerte y violento: la cámara en movimiento y el montaje dinámico transmiten desasosiego y agitación. Un niño ha sido pillado in fraganti cuando robaba en un comercio. La dueña le arrincona y le grita, incluso le abofetea. Cuando el niño abre su mano, vemos lo que ha cogido: medicamentos. “Son para mi madre”, dice mientras baja la cabeza.

Es ahí cuando aparece el verdadero protagonista de la historia. El dueño de un bar ha visto todo y decide intervenir. Pide calma a la señora y pregunta al niño: “¿Tu madre está enferma?”. El niño asiente, compungido. Y el hombre muestra la grandeza de su corazón: paga las medicinas a la dependienta y se las entrega al niño junto a una sopa vegetariana para su madre…

Este arranque presagia un relato lleno de emociones. Porque pasan los años, y esa referencia a las medicinas –sembrada con acierto en el guión–  se convierte en un leit motiv narrativo y temático muy hondo, algo que provoca un giro sorprendente y conmovedor. No voy a contar la historia. Quiero que la veas y la sientas personalmente, que saborees su delicadeza y su ternura. Hasta llegar al lema final: “Dar es la mejor comunicación”.

Sí, hacen falta anuncios con valores. Una publicidad que aporte optimismo y esperanza, que nos ilumine y enriquezca. Publicidad emocional, porque el ser humano necesita emociones y chispazos de luz interior; necesita sentir que en la vida hay algo más que triunfar o poseer. Por eso, al final, estas campañas emotivas son las que permanecen.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Soñando con el día de Reyes

En estos días previos a la Navidad, los niños sueñan con los regalos que les traerán Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente. Su anhelo de juguetes parece crecer de día en día, y no es raro que acabe convirtiéndose en una dulce obsesión. A veces, hasta llegan a ponerse un poco pesados…

Puede parecer que es un síntoma de egoísmo. Pero eso sería un juicio demasiado apresurado. Junto al anhelo, hay también ilusión, sueño, alegría compartida. Ese deseo infantil puede ser pieza de unión con los hermanos y con toda la familia. Y hasta es un síntoma de que el niño sabe lo que estamos celebrando. Es el cumpleaños de Jesús, ¿por qué no vamos a celebrarlo? Decoramos las calles y las plazas, ponemos adornos y belenes… como cualquier niño hace en el día de su aniversario. E invita a todos los niños, y les da regalos.

Por eso, junto al deseo ferviente de recibir obsequios, surge en los pequeños el deseo de dar, y de compartir. Surge lo mejor de nosotros: esa inocencia que ellos aún tienen y que tantas veces anhelamos los mayores. Sí, como sale a relucir en este anuncio, la espera de los regalos de Reyes es también una ocasión para dar, y para ser feliz compartiendo con los demás. Todo un ejemplo para los que ya no somos tan niños…

lunes, 17 de noviembre de 2014

Lotería de Navidad: "El mayor premio es compartirlo"

El pasado 12 de noviembre se estrenó, a bombo y platillo, la campaña publicitaria del Sorteo Extraordinario de Navidad. El nuevo spot, que toca la fibra de principio fin, lleva por título "El mayor premio es compartirlo", y es el primero de 9 relatos que iremos viendo hasta el 22 de diciembre. El lema condensa todo el mensaje: porque esa apelación a la solidaridad (al compañerismo, a la auténtica amistad) es la síntesis emocional de toda la campaña.

El anuncio que da el pistoletazo de salida a la campaña juega con algo que seguramente muchos hemos pensado en estos días cuando entramos en un bar y nos preguntan: “¿Qué, ya has comprado el décimo de lotería?”. Automáticamente, nuestra mente piensa: “Sólo falta que toque aquí, que vengo cada día a tomar café, y les toque a todos menos a mí”.

Pues bien, eso es exactamente lo que le ocurre a Manuel, el protagonista del spot. Para un año que no compra el décimo, ve con horror que el Gordo ha tocado en el bar de Antonio, su local habitual de compadreo. Empujado por su mujer, y con el alma hecha pedazos, baja a su bar de siempre para intentar felicitarles a todos. Pero no puede. Mientras los alegres parroquianos brindan por doquier, él se esconde en un rincón. “¿Una copita?”, le dice el sonriente barman. “Para mí un cafelito”. responde Manuel, que no puede ocultar sus lágrimas. Y cuando pide la cuenta... llega la mágica sorpresa.

Os animo a que lo veáis. Aunque Internet está ya infestada de memes y parodias, la verdad es que el spot es sincero, y sus emociones también lo son. Por eso ha sobrepasado el millón trescientas mil visitas en apenas 4 días. Lo más importante es que aquí –a diferencia del año pasado– los protagonistas son personas anónimas, como vosotros y como yo. Por eso nos llega tan directo al corazón. Y por eso es capaz de provocar una respuesta emotiva.

Yo, desde luego, quisiera ser la mitad de bueno que el anónimo barman del anuncio. Es un auténtico héroe nacional, ahora que abundan las celebridades mediocres. Por eso, aunque falte más de un mes, me siento con ganas de deseároslo ya: ¡Feliz Navidad a todos!

lunes, 29 de septiembre de 2014

Primer cumpleaños del bebé... y de la madre

Cuando los niños nacen, los padres pasan sin remedio a un segundo plano. Todas las miradas se concentran en el pequeño: los cuidados que necesita, las atenciones que desean tener con él, etc.

Es algo normal, pero quizá deberíamos recordarnos a nosotros mismos, de vez en cuando, la importancia de ser padres; en especial, de ser madre. Por eso, junto al primer cumpleaños del bebé, deberíamos celebrar también el de la madre.

El anuncio que hoy os presento comienza en la consulta del médico, durante la revisión del primer año. A través de una cámara oculta, asistimos al diálogo de la madre con el pediatra: “¿Se mantiene ya de pie?” “Sí, cuando la sujetamos”. Ella abre su corazón y manifiesta sus inquietudes: “Me sentía muy insegura cuando nació. Estaba preocupada por verla llorar casi todos los días”. Otra madre, en la misma situación, pregunta intranquila: “¿Lo estoy haciendo bien?”.

La voz en off del padre establece un dulce paralelismo: “Me sentía mal por no poder estar tan presente como debería”. Mientras tanto, le vemos colgando algunos cuadros en el pasillo de la consulta, mientras ella está dentro. Son fotos de ese primer año: imágenes tiernas y familiares, con unos maravillosos pies de foto. Vemos a sus amigos que le ayudan en esta sorpresa a su mujer. Y sigue la voz en off: “Ella siempre pone al bebé en primer lugar… Le estoy muy agradecido por lo que hace”.

Así arranca esta campaña que una marca de pañales japonesa, Pampers, ha ideado para homenajear a las madres en su primer aniversario. Previamente, se ha comunicado en secreto con los maridos y ha preparado todo para que puedan agradecer a su mujer el cariño y la entrega hacia el hijo; un cariño que han visto crecer día a día, una entrega que tanto les ha inspirado y conmovido. Un reconocimiento sublime y hermoso, lleno de dulzura, que lleva a gritar: ¡Feliz primer cumpleaños, también para ti!

En apenas un mes, el anuncio ha sido reproducido en YouTube más de tres millones de veces. Y lo más comentado por los internautas es la paradoja de esas madres inseguras, que saben que no son perfectas, pero que hacen todo con la perfección del amor.

No os perdáis el detalle final de la vela de cumpleaños. Es un cierre altamente emotivo.

domingo, 14 de septiembre de 2014

La alegría de ser madre

En las noticias, en las películas, en las series o en los documentales. En tantas historias que presenciamos a diario se percibe un empeño decidido por presentar a las mujeres embarazadas como infelices.

En esas historias más o menos dramáticas, parece como si las madres no quisieran ya ser madres, como si el hijo que llevan en las entrañas fuera siempre un error de cálculo y no lo más frecuente: fruto del amor. Parece como si tuvieran que pedir permiso a la sociedad por traer al mundo a una nueva criatura… Y, lo que es peor, como si tuvieran que esconder su felicidad y su deseo, libre y maravilloso, de volver a ser madres.

Respeto todas las decisiones libres de las mujeres y los hombres de nuestro tiempo. Las respeto cuando realmente son así, libres: sin presiones sociales o del entorno laboral, sin coacciones de la familia o de la pareja. Pero me reservo el derecho a elogiar lo que considero más altruista y generoso.

El spot que he seleccionado para esta semana es un canto a la maternidad. Un canto a la vida que está por nacer, un canto a la generosidad y al amor de las madres. No se oculta, en estas escenas, los agobios que todo embarazo conlleva: mareos, sofocos, debilidades. Pero, junto a ello, aparece siempre el firme propósito de una madre de dar lo mejor de sí misma. El anhelo de buscar el efecto y la felicidad, un sentimiento de plenitud que, de forma natural, se transmite también al marido y a los hijos. Son preciosos los pensamientos de esas madres embarazadas que están pensando en su familia y en su futuro hijo: “Me encanta estar en forma, me encanta mirarme..., me encantan los desafíos, me encanta mi libertad...”. Y, sobre todo, “Me encanta ser mamá...”.

Pienso que ahora, más que nunca, es un buen momento para volver a ver este inspirador anuncio. Feliz comienzo de curso para todas las madres.

lunes, 23 de junio de 2014

Bella historia de un amor imposible

Es un relato de amor contado sólo con imágenes. Aquí sobran las palabras, porque los gestos y las miradas lo dicen todo.

La historia comienza en un parque, con un encuentro apenas fugaz y un saludo aún más breve. Todo muy normal. Pero la narración, tan redonda en todos sus detalles, muy pronto se nos antoja  sublime.

Poco a poco, se teje una sutil paradoja. El fotógrafo, experto para “ver” los instantes mágicos de la vida, se vuelve “ciego” para los gestos cotidianos que ella espera: ella  quiere compartir el paraguas, en vez de que cada uno pasee con el suyo. Y al revés: ella, que es la primera en "ver" el afecto que les une, se vuelve "ciega" a resultas de ese amor… Cruel ironía del destino.

Pero no es sólo un momento, porque la metáfora de la ceguera “ilumina” toda la historia. Casi al comienzo, en la escena en que ella le lava el pelo, la joven arroja sobre él, sin querer, agua con jabón sobre sus ojos, y eso marca el comienzo de todo. Más adelante, en el estudio de fotografía, ella deja caer, desde lo alto, un líquido sobe sus ojos, y eso será el comienzo del fin. Previamente, hemos visto caer la lluvia durante su primera cita, anticipando la amenaza que sobre ellos se cierne.

Esa es la clave: una historia de “visión” y “no visión”. Como la constante presencia de la cámara fotográfica, que capta lo exterior, pero nunca lo interior de las personas. O esa fotografía casual, en su primer encuentro en el parque. O esos dos recién operados, que no se ven, que no se encuentran…

Una historia hermosa… salvo el desenlace, que nos deja con un terrible amargor. Con todo, es hermoso el amor que aquí se cuenta. Y con él podemos quedarnos…

lunes, 9 de junio de 2014

El enfermo necesita, sobre todo, cariño

Cuando estamos enfermos, necesitamos algo más que un medicamento. Necesitamos muchas cosas, que no acertamos a expresar: cariño, comprensión, consuelo... Y, cuando esa enfermedad es larga y dolorosa, como en un cáncer, necesitamos apoyo, mucho apoyo. Ese es el mensaje de este precioso anuncio, que sorprende al espectador en su emotivo final.

El arranque describe un ambiente triste, en algún suburbio de una gran ciudad. ¿Una historia de drogas, robo, alcohol? Un adolescente, cubierto por un pasamontañas, vacía un spray de pintura sobre una vasta pared de ladrillos. Todo hace sospechar un graffiti desafiante, con algún mensaje descorazonador.

Pero en un instante todo cambia. El chico llega a su casa y, al quitarse al pasamontañas, advertimos su cara llena de bondad. La madre imagina que viene de hacer alguna diablura, pero él coge un ramo de flores y lo lleva a la habitación donde duerme su hermana, que –de repente lo descubrimos- está intubada y padece cáncer. El chico descorre las cortinas, despierta a la niña y le invita a mirar lo que ha creado para ella… La madre se emociona, y nosotros también…

Ciertamente, “It’s more than medication”. Es algo más que un medicamento lo que necesitamos en esa situación. Es el cariño. Eso es lo que nos hace vivir.

Buen mensaje para los tiempos que corren. Siempre queda la esperanza, y también el afecto de un hermano al que todos creían ya perdido…

domingo, 1 de junio de 2014

"Un beso por ser como eres..."

Esta campaña de Pan Pepín enlaza perfectamente con la filosofía de la marca: el amor a Puerto Rico, la bondad de sus gentes, el hogar de familia, el valor de la amistad… El spot se estrenó en la televisión puertorriqueña el 25 de junio de 2009, y fue uno de los anuncios más comentados del año. Entre otras cosas, porque todos los actores que vemos en él son empleados de Pan Pepín, lo que manifiesta su identificación con la empresa. También fue comentada la participación del compositor Angel “Cucco” Peña, que ofrece aquí una canción pegadiza, mezcla de aires caribeños y música espiritual negra, de gran eficacia comunicativa.

La historia empieza de noche, en medio de un fuerte aguacero. Cuando todo presagia tristeza y desolación, estalla la música –colectiva, alegre- que nos habla del valor de la comunidad. A continuación vemos varias situaciones de desamparo en las que alguien recibe ayuda de un desconocido o de quien menos esperaba.

Primero, un joven médico atraviesa la noche destemplada para atender a un hombre viejo y enfermo. Después, una madre y su hija –abandonadas en pleno desierto por el reventón del coche- reciben la ayuda desinteresada de un policía que pasaba por allí. Más tarde, una madre a punto de dar a luz es ayudada con afecto por un grupo de jóvenes enfermeras. Luego un chico, en la hora del recreo, decide partir su bocadillo, aunque duda si dar al otro la parte más grande o la más chica. Y así hasta la última, la más entrañable: una mujer llega a casa cansada del trabajo. ¿Estará todo por hacer? No, su marido, con más buena voluntad que eficacia, ha preparado la cena en la cocina mientras jogaba con los niños. De repente, el cansancio de la madre desaparece y su cara se ilumina de felicidad.

El mensaje es claro. La grandeza de cada hombre está en su capacidad de servir a los demás; no en los triunfos que consigue, sino en la felicidad que deja a su paso. El anuncio nos habla de eso: del amor en lo pequeño, del valor de la familia, de la solidaridad entre los hombres. Sobre todo, de la hermosura de una nueva vida, y del afecto en los detalles cotidianos. “Más bueno que el pan, sólo tú”. Buen lema para los tiempos que corren.

martes, 20 de mayo de 2014

Ojalá supiéramos amar como aman los niños...

Seguimos con el propósito de colgar todas las semanas un vídeo positivo: un spot que cumpla estas tres condiciones: 1) Que haga pensar; 2) Que aporte optimismo; 3) Que muestre que lo comercial es compatible con la ética. En definitiva, un anuncio que pueda inspirar y ayudar a ser mejores. Hace dos semanas, coincidiendo con el día de la Madre, puse el anuncio de "Los tres deseos"; y hace tres, el de "La entrevista para el trabajo más difícil del mundo". En el de hoy, una niña de 6 años nos roba por entero el corazón y nos enseña a amar...

La mayoría de los anuncios nos hablan de ideales muy teñidos de egocentrismo: nos animan a triunfar, a seducir, a llevar una vida cómoda; cifran la felicidad en ser admirados o deseados; en tener o en disfrutar. Éste que hoy os ofrezco no habla nada de todo eso. Habla de generosidad, de entrega, de dar lo mejor que tenemos -de darse, más que de dar-, y de sentirnos bien queriendo a los demás. Sobre todo, habla de la inocencia de los niños, de esa aspiración que todos debiéramos sentir por volver un poco a nuestra infancia. Y, allí, aprender a ser mejores.

Este anuncio fue realizado en Barcelona por la agencia Bassat & Ogilvy para la Asociación AFANOC (Asociación de Familiares y Amigos de Niños Oncológicos de Cataluña), y recibió un merecido galardón en el Festival Internacional de Cannes en el año 2003.

A mí me alegró que lo premiaran. Porque es bueno que la publicidad diga también esto: “Hay más alegría en dar que en recibir”. Y este mensaje no lo oímos demasiadas veces en la publicidad.

lunes, 12 de mayo de 2014

Recordando el Día de la Madre: "Los tres deseos"

Para este Día de la Madre, he escogido un spot que fue ganador de un Lápiz de Oro, los premios a la mejor Creatividad Publicitaria en Argentina. Fue desarrollado por la Agencia FCB Argentina para la operadora Telecom Personal, y en él se plasma su línea de comunicación: “Queremos ayudarte a cumplir tus deseos”.

El anuncio empieza con un vídeo casero, grabado hace años en el cumpleaños de la madre. Todo hace sospechar que ella estaba recién casada.

Sus hijos están viendo ahora en el salón esas imágenes, y disfrutan percibiendo el paso del tiempo: “¡Aquél es papá!”. “¡Mira qué peinado llevaba mamá!”. Todo rezuma calor de hogar: alegría, espontaneidad, familia. De repente sale una gran tarta con las velas encendidas, y el padre agita sus manos ante el grupo de amigos: “¡Un momento, un momento! ¡Pará, pará!”. Luego se dirige a ella: “Cariño, pide tres deseos”.

Entonces se produce el momento mágico. La joven madre dirige sus ojos a la cámara. Parece traspasar el tiempo y el espacio, como si viera más allá: más lejos y más hondo. En el salón, los tres hijos se sienten misteriosamente mirados por ella, contemplados de una manera especial: uno a uno, con un cariño infinito. Se miran entre sí. Ahora comprenden todo... Y vuelven la vista a la pantalla, con una sonrisa de felicidad y de agradecimiento.

Casi no hay palabras. Todo lo que “dice” este spot está expresado en las miradas. ¡Cuánto cariño y entrega… y sacrificio y ternura… y amor y esperanza! Todo eso junto, encerrado en una mirada. Al ver este anuncio, dan ganas de gritar por dentro: “¡Gracias, mamá, muchas gracias!”.

lunes, 5 de mayo de 2014

"Regala memoria": Una campaña ingeniosa que despierta el amor

La idea de esta campaña fue un golpe de suerte. Uno de los responsables de AFAL (Asociación para las Familias con Alzheimer) fue a Córdoba a un Congreso y, al terminar una de las sesiones, salió a conocer la ciudad. Le acompañó una guía turística, Elena, que disfrutaba recordando todos los datos relevantes de la historia de la ciudad. En aquel paseo, Elena le transmitió algo más que los datos artísticos : le hizo vivir el espíritu que permanece en las piedras, el poso de historia, identidad y sentimientos que el tiempo ha dejado allí, y que sigue vivo porque cada día alguien lo recuerda a los demás...

En esa visita turística, el directivo de AFAL cayó en la cuenta de un hecho terrible: somos, en gran parte, lo que conservamos en la memoria: ahí están nuestras raíces, nuestros amores, nuestra historia; sin memoria, no somos nada. Si olvidamos lo que otros hicieron, y si -sobre todo- olvidamos lo que hicimos y amamos, quedamos profundamente reducidos; conservamos, tan sólo, las emociones más elementales de nuestro cerebro primigenio.

El olvido de todo es lo que va transformando al enfermo de alzhéimer en un ser en permanente despedida. Esta cruel enfermedad despoja a quien la padece de su historia enfocada desde sí mismo y, como consecuencia, lo obliga a la exclusiva interpretación ajena. ¡Qué importante es, en esas situaciones, que sepamos dar amor... incluso aunque el enfermo no lo note!

Esta campaña es lo que se llama una acción de "street marketing": una acción que denominaron "giving memory" (regala memoria) para sensibilizar en plena calle sobre una causa que merece nuestra atención. Después se convirtió en campaña gracias a las imágenes que se grabaron en directo.

Una acción bonita, que nos hace reflexionar y nos invita a amar. Es lo más grande y noble que puede conseguir en nosotros una campaña publicitaria...

domingo, 27 de abril de 2014

La entrevista para el trabajo más difícil del mundo

Quizás hayas pensado alguna vez que tu trabajo es cansado, difícil y sin tiempo para hacer lo que a ti te gustaría. Si es así, te animo a que veas este spot, que en pocos días ha batido récords en Internet: lleva millones de visitas y, sobre todo, millones de respuestas emocionadas.

Es una entrevista de trabajo para un puesto que se anuncia como “el más difícil del mundo”. Lo que poco a poco descubrimos es que también es “el más duro y sacrificado del mundo”. Todos los días del año, más de 135 horas a la semana, sin descansos, sin tiempo a veces para sentarse a comer…

El vídeo anuncia, desde el principio, que se trata de una simulación. Se creó un puesto de trabajo ficticio, denominado “Director de Operaciones”, y se anunció en los periódicos y en Internet. Miles de aspirantes quisieron optar a él. Las entrevistas son reales: se realizaron con web cam, y fueron grabadas por la empresa anunciante. Al final, cuando desvelaron el puesto de trabajo, pidieron permiso a los solicitantes para utilizar sus imágenes.

Gracias a eso, podemos ver las reacciones de los candidatos. Uno a uno, van mudando la expresión según van conociendo las cláusulas de ese puesto ficticio: estar de pie casi todo el día, realizar esfuerzos constantemente, tener conocimientos de medicina, finanzas y artes culinarias... Los requisitos suenan tan excesivamente exigentes, que uno de ellos pregunta incluso si eso es legal. Todos coinciden en que no puede existir un trabajo así, y lo califican de "inhumano" y "demencial" cuando el entrevistador les dice las dos últimas condiciones: no cobrarán nada por ello, y no deben esperar ningún agradecimiento.

Los aspirantes al puesto preguntan atónitos quién iba a realizar un trabajo así, a lo que el entrevistador contesta que millones de personas lo están haciendo cada día... Las madres.

El emotivo vídeo, que ya es viral en Internet, nos recuerda que está cerca el Día de la Madre y nos anima a mostrarles nuestro agradecimiento, quizás con una carta: porque siempre han estado ahí cuando les necesitábamos...

Una iniciativa publicitaria que merece nuestro más rendido aplauso.

lunes, 21 de abril de 2014

Héroes anónimos: justo lo que necesitamos

Es una de esas campañas que tocan el corazón, que alientan los ideales y despiertan los valores dormidos. Y que, por eso mismo, se transmiten de unos a otros y llegan a millones de personas. Este spot fue publicado hace sólo dos semanas y lo han visto más de 10 millones de personas en la web oficial (más casi otras tantas en las muchas páginas que lo han republicado).

La empresa anunciante, la compañía tailandesa Thai Life Insurance, nos tiene acostumbrados a este tipo de campañas. En este blog hemos comentado algunas de sus emotivas historias: la de una madre que adelanta el parto para que su marido –enfermo terminal de cáncer- pueda conocer a su hija; la del padre exigente, que no entiende el carácter de su hijo artista… hasta que es demasiado tarde; la de una hija caprichosa, avergonzada de su padre –mudo y torpe-, que se ha vuelto “ciega” para ver el cariño que ha derrochado en su vida…

«¿Se obtiene algo haciendo cosas buenas por quienes te rodean?» Esta es la pregunta que aletea en las imágenes de este nuevo vídeo, «Unsung Hero» («héroe anónimo»), y que transmite una visión muy positiva de la solidaridad a pequeña escala: sí, es posible convertir el mundo en un lugar mejor si cada uno se propone pequeñas acciones diarias en favor de los demás.

El anuncio comienza cuando un joven tailandés sale de casa y, como todos los días, se preocupa de regar una planta, ayuda a una anciana a mover un gran carro, alimenta a un perro vagabundo, deja anónimamente algo de comida a una vecina apurada; y, sobre todo, da dinero a una niña pobre que pide en la calle para poder estudiar. Todo esto lo hace bajo el asombro de quienes le rodean, que mueven la cabeza de un lado a otro, en señal de desaprobación: no comprenden que alguien pueda ser bueno sin esperar nada a cambio.

«¿Qué saca a cambio de todo esto?», se pregunta el anuncio. Y la respuesta llega poco después, cuando una mañana el joven encuentra a la pequeña pordiosera en medio de la calle… con uniforme escolar, una cartera nueva y varios libros. La cara del “héroe anónimo” es un prodigio de expresividad. Toda la alegría del mundo está ahí representada. Y la voz en off prosigue: «No obtiene nada, no se hace más rico, no sale en televisión. Lo que recibe son afectos, emociones. Experimenta la felicidad de dar. Recibe… lo que no se puede comprar con dinero».

El anuncio se cierra con una frase particularmente íntima. Es una pregunta que se dirige hacia cada uno de nosotros: «Y en tu vida, ¿qué es lo que más deseas?».

Felices Pascuas. Y que este precioso anuncio nos inspire para ser mejores.

domingo, 6 de abril de 2014

"Regalo": emotivo corto sobre la relación padres-hijos, ganador en el Festival de Singapur

Hace unos meses, un desconocido realizador oriental, Daniel Yum, sorprendió al mundillo cinematográfico con su pequeño filme “Gift” (Regalo), que ganó el primer Premio en el Festival de Cortometrajes de Singapur.

Es una historia conmovedora, que nos habla de muchas cosas: de nuestro juicio equivocado sobre los demás, del amor escondido de un padre hacia su hijo (que éste es incapaz de ver), del afecto desinteresado hacia los demás (el mejor “regalo” para los otros y para sí mismo); de la solidaridad, de la ternura, de la bondad; del mundo de los niños que están enfermos y del cariño que, por encima de cualquier medicina, necesitan. Pero, sobre todo, de lo que podemos inspirar a otros, de lo que es verdaderamente el legado de nuestra vida.

Cuando hayamos concluido nuestra existencia, podríamos preguntarnos: ¿Quién fui yo, en realidad? ¿Qué logros conseguí en mi vida? Fui –podremos decirnos con total sinceridad– aquello que sembré en los demás: fui alegría, esperanza, ilusión, amor; o fui resentimiento, amargura, desesperanza y envidia. Ese será nuestra herencia, y también el recuerdo que dejaremos.

La historia de este filme comienza con un chico que regresa, no se sabe a dónde ni por qué. Y empieza a recordar lo dura que fue la vida con su padre. Su memoria rezuma tristeza y amargura, mientras la voz en off se ahoga en la resentimiento: “No me gustaba mi padre. Nunca le amé. Odiaba aquella vida pobre y deslucida”. En algún momento es capaz de reconocer algo bueno: “Mi padre trabajaba más que los padres de mis amigos”, pero sólo es para llegar a una triste conclusión: “Pero nunca lo consideré inteligente”. Y, lo que es aún más terrible: “Nunca lo vi como una inspiración para mí”.

Cuando, pasados los años, consiga el triunfo y regrese a su casa, descubrirá “quién fue” su padre, y cuál fue su legado en esta vida: para los demás; y, en primer término, para él. Comprendió que la vida de su padre había sido un gran don. Un regalo. El mayor regalo.

Os animo a que lo veáis hasta el final. Y, si los subtítulos en castellano os molestan, podéis ver aquí la cinta original en inglés. Que todos descubramos ese regalo. Y que tengáis una feliz semana previa a la Semana Santa.

domingo, 30 de marzo de 2014

"Brindo por la vida": Una vida entregada por amor

Hace año y medio Freixentet convocó un concurso de anuncios publicitarios bajo el lema “Brindo por la vida”. Se presentaron varios centenares, y un equipo de cineastas, bajo la tutela de Bigas Luna, seleccionó 15 que fueron premiados y emitidos por televisión. Éste que hoy os propongo, dirigido por Isaac Berrokal e interpretado por Carina Bjorne y Graham Long, fue uno de esos quince, y uno de los más aplaudidos por el público. Con todo merecimiento. Yo también le hubiera dado el premio.

Es un anuncio sencillo y muy tierno. Empieza con la imagen de una mujer ya mayor que está cuidando de alguien: presumiblemente, su marido. De fondo, oímos una nostálgica voz en off: “No he conseguido grandes cosas en la vida. Nunca tuve un coche ni una gran casa con jardín”. En este monólogo íntimo y sincero, que tiene algo de confesión personal y de balance de toda la existencia, descubrimos su pacífica aceptación de los acontecimientos, no siempre alegres ni positivos: “He disfrutado la vida con lo que la vida me ha dado. He afrontado lo que nunca quise que ocurriera; y, a pesar de ello, he salido adelante… No he sido un ejemplo, ni una decepción. Tan sólo he sido yo misma en cada momento”.

Entonces, empezamos a intuir una tragedia más o menos latente: “La vida te enseña a valorar lo que tienes, porque desgraciadamente no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos”. Y, de repente, descubrimos un alma grande que ha tenido una vida muy grande también, porque cultivó siempre la gran lección del amor: “Muchos me dicen que soy valiente. Se compadecen de mí por seguir amando a quien me lo dio todo en la vida; y quien, por desgracia, ahora no recuerda ni siquiera mi rostro. Pero lo importante no es si me recuerda o no. Lo importante es que yo sí le recuerdo a él…”

Un magnífico anuncio que te invitó a ver hasta el final, con toda la emoción que contiene. Porque en él se encuentra una de las lecciones más importantes de la vida: la del amor que se da sin esperar nada a cambio. Y que, por eso mismo, alcanza en todo la felicidad.

Yo hoy brindo por la vida y por que haya siempre anuncios como éste.

domingo, 2 de marzo de 2014

Spot precioso: Amor de un padre por su hija

El mundo está lleno de pequeñas historias que pueden conmovernos y hacernos pensar. Historias sencillas, cotidianas, pero cargadas de valores; que transmiten entusiasmo y optimismo, que tocan nuestro corazoncito y nos ayudan a ser mejores.

Ésta es una de ellas. Es la campaña que la agencia Fahrenheit DDB y la productora Rebeca, ambas del Perú, han creado y lanzado hace unos días para Promart Homecenter, una empresa que ofrece servicio y productos para la mejora del hogar. De ahí el lema de su campaña: “Tu familia es perfecta, que tu hogar lo sea también”.

La historia gira en torno a la relación de un padre y su hija. Una hija que –no sabemos bien por qué– aparece triste y abatida. Por eso, cuando el padre se le acerca afectuoso, ella le rechaza sin decir una palabra. Pronto sabremos que esconde un secreto. Y ese secreto será la clave para un maravilloso final. Pero, mientras ese final llega, el padre se plantea qué puede estar ocurriendo; y, como conoce a su hija, es capaz de hallar una solución y cambiar su tristeza en alegría.

Esta pequeña historia, titulada “La hija perfecta”, nos enseña que sólo el amor nos permite desentrañar qué hay detrás de los sentimientos de las personas; sobre todo, de las que conviven con nosotros. Sólo el amor encuentra siempre el remedio más oportuno. Quizás por eso, este anuncio debería ser titulado "El padre perfecto".

Que tengáis una feliz semana. Y que todos encontremos, cada uno a su modo, la manera de llevar paz y alegría a nuestros hogares. Así, a pesar de todos los errores, nuestra familia será siempre “La familia perfecta”.

(PD: Lo que ella dice al final es: "Te quiero mucho, papá").