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domingo, 22 de marzo de 2015

Hijo, puedes contar conmigo...

“Puedes contar conmigo” es un emotivo spot que McDonald’s realizó para el día del padre, un anuncio que nos lleva de la mano por un recorrido agridulce que conocemos bien: las idas y venidas de los hijos en relación a sus padres: hay momentos de ternura y acercamiento, pero llegan también los estallidos de crispación, de rebeldía, de desencuentro.

La historia empieza con un hombre que sueña con ser padre, y que casi muere de infarto el día en que nace su criatura. Al principio todos son alegrías: sus primeros pasos en la playa, sus primeras lecciones sobre la vida, sus primeras risas compartidas… Después sobreviene un progresivo distanciamiento: los enfados, las ausencias en casa, los conflictos por las notas… De repente, los padres asisten a su primer enamoramiento. Y, desde la distancia –solo aparente–, le ven tambalearse y le apoyan moralmente cuando “ella” se va.

Las tornas cambian de nuevo. El chico comprende que ellos han estado siempre a su lado, y que siempre estarán allí. Lo descubre, sobre todo, cuando llega el momento de abandonar el nido y formar un nuevo hogar. Y, más aún, cuando él esté en el mismo lugar que ocupó su padre y empiece a temblar en el hospital porque… va a convertirse en padre.

Entonces caemos en la cuenta de que el lema de la campaña sólo se comprende cuando se enuncia por completo: “Puedes contar conmigo, como yo contigo”. Y que la letra de esa preciosa balada de Bruno Mars, “Count on Me”, esconde en verdad una significación mucho más profunda: “Si alguna vez te encuentras perdido en el mar, navegaré por el mundo para encontrarte…”

Es más que un spot. Es un homenaje a la figura del padre –tan olvidado– y, sobre todo, un rendido agradecimiento a todo lo que nos ha regalado, sin apenas darle importancia.

domingo, 15 de marzo de 2015

El amor de padre dura siempre

El próximo 19 de marzo celebramos el día del padre. Por eso hoy, entre todas las posibilidades que había, he seleccionado esta campaña porque es un homenaje a su figura...

Los anuncios sobre chicles suelen ser bastante superficiales, basados en experiencias fuertes, en aventuras idílicas y, sobre todo, en los sabores. Casi nunca apelan a sentimientos humanos. Al fin y al cabo, ¿puede haber algo más carente de vida que una simple goma de mascar?

Pues bien, la agencia americana Energy BBDO ha creado un anuncio fantástico, lleno de emoción y de ternura, para la marca de chicle Extra Gum. Una preciosa historia de amor entre padre e hija, que eleva el chicle a una categoría superior y da un giro de 180 grados en la comunicación de este tipo de productos.

El eje central es el origami, el arte de origen japonés consistente en plegar el papel para crear figuras y animales. El spot comienza con el viaje en tren de un padre y su hija. Él solo tiene ojos para su querida niña, quien parece no advertir el afecto de su padre. En un momento determinado, él le regala una grulla de origami, hecha con papel de un chicle. Ese pequeño gesto se convertirá en un leit motiv, un guiño de afecto que repetirá muchas otras veces a lo largo de su vida: en un cumpleaños, en la nieve, en la playa o en un partido de béisbol. Cualquier lugar y momento es bueno para recrear esa ilusión que tuvo una niña pequeña al recibir un detalle de su padre.

Con el paso del tiempo, esa costumbre se consolida, se convierte en un recordatorio del amor paternal. Ni las nuevas amistades ni el posible nuevo enamoramiento pueden hacer tambalear esa conexión. Ni si quiera cuando llega el momento inevitable que cualquier padre teme: la marcha a la universidad de su pequeña princesa (una "gran separación", en Estados Unidos). Cuando van a estar más lejos el uno del otro, es cuando más va a necesitar ella de esos pequeños detalles que alimentaron su infancia…

La resolución es, simplemente, maravillosa. Porque revela que el alma de esa niña no ha dejado escapar ninguno de los pequeños gestos de su padre. Todos están guardados en la pequeña cajita de su corazón. Y, aunque aparentaba distancia, en realidad estaba siempre muy cerca de él. El eslogan final resume a la perfección el mensaje del spot: “Sometimes the little things last the longest.” (Algunas veces las cosas pequeñas son las que más duran).

No dejéis de verlo. Y permitid que el desenlace os toque un poquito la fibra interior… ¡Feliz día del padre!

domingo, 1 de marzo de 2015

El cariño hace más fuertes a los hombres

En los últimos años Dove se ha posicionado como la marca que apoya a las mujeres reales y que trabaja en favor de su autoestima y su belleza personal. Un claro ejemplo fue su exitosa campaña en octubre de 2014: “Belleza y la autoestima: un legado de las madres a sus hijas”.

Esta fórmula le ha funcionado tan bien a la marca que puede sorprender a más de uno el giro que acaban de dar, otorgando el protagonismo de su último spot a los hombres. Más concretamente, a los padres. Y todo esto, sin que se haga mención alguna a la belleza o a la importancia de cuidarse.

La apuesta de Dove surge a raíz de un estudio llevado a cabo entre 1.000 hombres de 25 a 54 años. En las entrevistas detectaron que el 75% de ellos se sentían responsables del bienestar emocional de sus hijos, algo que no ven reflejado en la publicidad. El hombre suele aparecer como el que no hace nada en casa, o lo hace mal... Además, el 91% de ellos afirmaban que cuidar de las necesidades de su familia los hace sentir fuertes; y un 96% coincide en la importancia de ser un padre que se preocupa y está para sus hijos.

La marca ha tomado la decisión de homenajear a los padres y reconocer su labor, grabando un emotivo anuncio formado por 28 escenas en las que queda claro lo importante de su papel en la familia. Momentos tan sencillos como ayudar a un hijo a vestirse, a que no tenga miedo por la noche, a jugar en el parque, etc. componen una pieza que resulta altamente conmovedora.

El spot se ha estrenado en el intermedio de la Superbowl 2015, y su acogida entre los espectadores ha sido espectacular. En apenas dos semanas sumó más de 5 millones de visitas en Youtube, y un gran número de padres han agradecido a Dove que se acuerde de ellos de esta manera.

No se puede decir que la campaña sea la más original del mundo, ya que va en la línea de otras triunfadoras como las de Procter & Gamble y las madres de los deportistas. Sin embargo, hay que reconocer que no todos los anuncios consiguen aflorar tantos sentimientos en apenas 60 segundos. Es maravilloso que Dove, cuya publicidad ha hecho tanto bien a las mujeres, se acuerde también de los hombres.

domingo, 15 de febrero de 2015

La niña que adoraba a su papá mentiroso

Los asiáticos son los grandes maestros de la emotividad, y lo han vuelto a demostrar. Y es que “My dad’s story: dream for my child”, el último spot de la aseguradora MetLife Hong Kong, tiene todos los ingredientes para ablandar el corazón más endurecido.

Una niña le da a su padre una carta diciendo lo mucho que le quiere: “mi padre es el más dulce”, “es el más generoso”, “es mi Superman”, “quiere que lo haga bien en el cole”. Mientras, vemos escenas felices en las que él la lleva al colegio, le compra un helado o la lleva a comer fuera.

Pero hay una historia de sacrificio detrás de todo que ahora se empieza a revelar. “Papá es genial, pero… miente”. Sí, a pesar de los esfuerzos del abnegado padre por disimularlo, la niña sabe la verdad, y así lo escribe en su redacción. Sabe que su padre no tiene trabajo fijo, que se deja la piel para conseguir dinero, que vuelve agotado y aún así juega con ella, que le dice que no tiene hambre y le da a ella toda la comida. “Él miente…¡por mi felicidad!”.

Cuando el padre termina de leer la carta, la reacción de ambos es sincera y llena de ternura. Huelga decir que el spot está teniendo un éxito aplastante y, a día de hoy, cuenta ya con casi siete millones de visitas en YouTube.Y sigue subiendo.

Con este anuncio, MetLife ha querido transmitir el mensaje de que ellos valoran el sueño de todo padre por dar a sus hijos una buena educación, y que entienden todos los sacrificios que se hacen por los hijos. No está claro si les habrá servido para vender más seguros o si el anuncio en realidad ha beneficiado más a los fabricantes de pañuelos de papel, pero el caso es que nos encantan los anuncios que consiguen emocionarnos tanto. Sobre todo, que nos ayudan a reflexionar y a pensar de nuevo en nuestro propio hogar (vía Nando Ad Hunter).


miércoles, 21 de enero de 2015

Dar es la mejor comunicación

Hace meses que este spot se publicó en Internet, y sigue siendo un fenómeno mediático: más de 30 millones de visitas en diversas páginas oficiales, con reproducciones en cientos de blogs y páginas web, y traducciones a varios idiomas.

A mí me llegó por varios sitios.  Me lo envió Ana María Pérez Guerrero y después Eduardo Galán. Accedí a su petición de que lo publicara. Porque debemos difundir las historias que nos enriquecen. Ahora que tantos spots buscan el recurso al humor zafio, a la sensualidad o al materialismo, reconforta descubrir un anuncio sencillo –pero sublime– como éste de la compañía tailandesa True Move: un “spot con valores” que está haciendo pensar a medio mundo.

El vídeo comienza de modo fuerte y violento: la cámara en movimiento y el montaje dinámico transmiten desasosiego y agitación. Un niño ha sido pillado in fraganti cuando robaba en un comercio. La dueña le arrincona y le grita, incluso le abofetea. Cuando el niño abre su mano, vemos lo que ha cogido: medicamentos. “Son para mi madre”, dice mientras baja la cabeza.

Es ahí cuando aparece el verdadero protagonista de la historia. El dueño de un bar ha visto todo y decide intervenir. Pide calma a la señora y pregunta al niño: “¿Tu madre está enferma?”. El niño asiente, compungido. Y el hombre muestra la grandeza de su corazón: paga las medicinas a la dependienta y se las entrega al niño junto a una sopa vegetariana para su madre…

Este arranque presagia un relato lleno de emociones. Porque pasan los años, y esa referencia a las medicinas –sembrada con acierto en el guión–  se convierte en un leit motiv narrativo y temático muy hondo, algo que provoca un giro sorprendente y conmovedor. No voy a contar la historia. Quiero que la veas y la sientas personalmente, que saborees su delicadeza y su ternura. Hasta llegar al lema final: “Dar es la mejor comunicación”.

Sí, hacen falta anuncios con valores. Una publicidad que aporte optimismo y esperanza, que nos ilumine y enriquezca. Publicidad emocional, porque el ser humano necesita emociones y chispazos de luz interior; necesita sentir que en la vida hay algo más que triunfar o poseer. Por eso, al final, estas campañas emotivas son las que permanecen.

lunes, 15 de diciembre de 2014

La "otra carta" a los Reyes Magos

La Navidad es un tiempo muy apropiado para anuncios tiernos y emocionales. Algunos se han hecho clásicos, como el “Vuelve a casa por Navidad”. Pero no hace falta que el producto esté vinculado al consumo de estas fechas. Un ejemplo muy claro es la nueva campaña de IKEA.

La semana pasada comentamos ya una de las piezas de este año: el niño que prefería un regalo sencillo pero familiar (un molde para hacer galletas) antes que las frías y exageradas propuestas de sus mayores.

Hace pocos días, IKEA ha continuado la campaña con “La otra carta”, un experimento que está siendo muy popular (2'5 millones de visitas en 4 días) en el que pidieron a niños de diez familias que escribieran una carta a los Reyes Magos. Cuando ya la habían escrito, les pidieron que escribieran “otra carta”, dirigida a sus padres.

La pregunta que la marca de muebles se hace es sencilla: ¿por qué nos empeñamos en regalarle siempre a los pequeños lo que no quieren? Y es que las cosas que pedían en la carta de los Reyes Magos eran las que veían en la televisión: juguetes, consolas, muñecas. Algo bastante diferente de lo que pedían –con la inocencia de su corazón- en la carta a sus padres: pasar más tiempo juntos, jugar más al fútbol con ellos, cenar más en familia…

La sorpresa llega al final, cuando el entrevistador hace la última pregunta: “Si sólo pudierais escribir una carta, ¿cuál de las dos escogeríais?”.

Ahora que la Navidad nos invita a ser francos y sinceros, me pregunto y os pregunto: ¿Cuál creéis que escogieron esos niños? Y es que a veces –como bien señala el anuncio– nos empeñamos en darles algo distinto a los regalos que ellos más desean.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Spot de IKEA: El auténtico sentido de la Navidad

En una época del año marcada por el consumo, Ikea ha lanzado una campaña que anima a los consumidores a recapacitar sobre el sentido de la Navidad. Para ello, utiliza como herramienta un sencillo molde de metal para hacer galletas. No se necesita más para ser feliz. Porque basta con la imaginación para vivir los mejores juegos (los más sencillos, alegres y divertidos) y basta con el cariño para crear un auténtico clima de hogar.

La nueva campaña de la cadena de distribución sueca reivindica La Otra Navidad, una celebración más sencilla y genuina que se traduce, a través de la creatividad de un niño, en vivir estas fechas con ilusión y optimismo, con afán de compartir y sin necesidad de grandes regalos o despilfarros.

El spot utiliza un molde de galletas como conductor para mostrar las dos caras de un regalo: la que despierta la imaginación para pasar tiempo y momentos de diversión en familia, y la que sólo busca el disfrute y el capricho personal. Esta segunda cara se refleja en esos adultos que han perdido la inocencia de los niños, y no ven más allá del valor material de un pequeño molde de metal.

Según comenta la directora de marketing de Ikea Ibérica, Gabriela Guardamino, la nueva campaña busca “lanzar a todo el mundo el mensaje de que aunque hoy existen muchísimos factores externos que nos desamueblan la cabeza, hay un lugar que nos ayuda a amueblárnosla de nuevo para convivir y disfrutar de lo realmente importante. Y ese lugar es el hogar y lo que en él ocurre”. No puedo estar más de acuerdo.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Navidad 1914: Una tregua histórica

Sucedió hace exactamente 100 años. El 24 de diciembre de 1914, durante el primer invierno de la Gran Guerra, se decretó para la Nochebuena una tregua en el frente de Ypres (Bélgica), en la zona más dura de las trincheras entre alemanes y británicos. Esto implicaba permanecer en los puestos toda la noche sin disparo alguno y esperar al día siguiente para reanudar la contienda.

Al empezar la cena de Navidad, los alemanes se animaron a decorar con arbolitos sus trincheras y a continuación cantaron villancicos, sobre todo "Stille Nacht" (Noche de paz). Las tropas británicas respondieron entonces con "Adeste fideles" y otros villancicos en inglés. Sonaron entonces los primeros "¡Viva!".

Poco después, ambos ejércitos intercambiaron gritos de alegría, muestras de amistad y deseos de una feliz Navidad para todos. Al poco, hubo encuentros de unos y otros en la tierra de nadie, y allí se intercambiaron pequeños regalos: whisky, cigarrillos, etc.

Al día siguiente decidieron continuar la tregua, y esto permitió que los caídos fueran recuperados y enterrados cristianamente. Se celebraron ceremonias fúnebres con soldados de ambos bandos, llorando las pérdidas de uno y otro lado, y ofreciéndose mutuamente el pésame. Al parecer, celebraron incluso un partido de fútbol entre ambas “selecciones”, que fue abruptamente interrumpido por la llegada de algunos aviones y el reinicio de la contienda.

Sin embargo, ese ejemplo se contagió a otras zonas cercanas. En algunos puntos la tregua se amplió hasta el año nuevo, e incluso hasta el mes de febrero. Los comandantes británicos John French y Sir Horace Smith-Dorrien, encargados de destituir a "los culpables", juraron que una tregua así nunca volvería a permitirse. Paradójicamente, los dos habían dejado el mando antes de la Navidad de 1915, mientras que los protagonistas de aquel conmovedor encuentro recordarían aquella noche toda su vida.

Hace unos años, el director Christian Carion llevó a la pantalla esa tregua, basándose en el relato de uno de los testigos, titulado "La increíble Navidad de 1914". La película se llamó "Feliz Navidad" (2005). Ahora, coincidiendo con el centenario, la cadena británica de supermercados Sainsbury’s ha hecho este anuncio que es un brillante y emotivo recuerdo de aquella epopeya.

Sin duda, un spot de Navidad maravilloso e inspirador, que merece ser difundido. ¿No os parece?

lunes, 17 de noviembre de 2014

Lotería de Navidad: "El mayor premio es compartirlo"

El pasado 12 de noviembre se estrenó, a bombo y platillo, la campaña publicitaria del Sorteo Extraordinario de Navidad. El nuevo spot, que toca la fibra de principio fin, lleva por título "El mayor premio es compartirlo", y es el primero de 9 relatos que iremos viendo hasta el 22 de diciembre. El lema condensa todo el mensaje: porque esa apelación a la solidaridad (al compañerismo, a la auténtica amistad) es la síntesis emocional de toda la campaña.

El anuncio que da el pistoletazo de salida a la campaña juega con algo que seguramente muchos hemos pensado en estos días cuando entramos en un bar y nos preguntan: “¿Qué, ya has comprado el décimo de lotería?”. Automáticamente, nuestra mente piensa: “Sólo falta que toque aquí, que vengo cada día a tomar café, y les toque a todos menos a mí”.

Pues bien, eso es exactamente lo que le ocurre a Manuel, el protagonista del spot. Para un año que no compra el décimo, ve con horror que el Gordo ha tocado en el bar de Antonio, su local habitual de compadreo. Empujado por su mujer, y con el alma hecha pedazos, baja a su bar de siempre para intentar felicitarles a todos. Pero no puede. Mientras los alegres parroquianos brindan por doquier, él se esconde en un rincón. “¿Una copita?”, le dice el sonriente barman. “Para mí un cafelito”. responde Manuel, que no puede ocultar sus lágrimas. Y cuando pide la cuenta... llega la mágica sorpresa.

Os animo a que lo veáis. Aunque Internet está ya infestada de memes y parodias, la verdad es que el spot es sincero, y sus emociones también lo son. Por eso ha sobrepasado el millón trescientas mil visitas en apenas 4 días. Lo más importante es que aquí –a diferencia del año pasado– los protagonistas son personas anónimas, como vosotros y como yo. Por eso nos llega tan directo al corazón. Y por eso es capaz de provocar una respuesta emotiva.

Yo, desde luego, quisiera ser la mitad de bueno que el anónimo barman del anuncio. Es un auténtico héroe nacional, ahora que abundan las celebridades mediocres. Por eso, aunque falte más de un mes, me siento con ganas de deseároslo ya: ¡Feliz Navidad a todos!

domingo, 9 de noviembre de 2014

A una madre es imposible engañarla

El año pasado, Atún Calvo nos sorprendió con una campaña que era un claro homenaje a las madres de familia. Gracias al “toque de humor” de presentar la relación materno-filial como una película de misterio, el spot nos habla de los “super-poderes” de una madre. Sin haberlo visto, sabe perfectamente qué es lo que han hecho sus hijos, la trastada que quieren ocultar, con quién han salido y por qué se muestran esquivos.

El spot alude a ello en el monólogo de un joven asustado: “Si las miras directamente a los ojos: mal. Si evitas el contacto visual: peor”. Sus super-poderes siguen en aumento: “Dicen que son capaces de leer el movimiento de tus dedos cuando estás escribiendo un mensaje”. (En ese momento vemos a la madre, saliendo ya por la puerta, que intuye lo que su hija escribe en el móvil: «Tronka, mi madre se pira»)… “Y de escuchar cosas imperceptibles al oído humano ¡con cuatro paredes de por medio! (oye a su marido, cuchichando por el teléfono en el otro extremo de la casa)”… Lo mejor está aún por llegar. Vemos al hijo enfermo en la cama, pero la mirada de la madre se dirige al flexo caliente y encendido: “Sólo ellas detectan que tú no tienes fiebre, tienes examen de capitales de la nueva Europa…”.

Efectivamente, la madre tiene poderes casi sobrenaturales (De ahí el tono cómicamente tenebrista del anuncio) . Unos super-poderes que los demás mortales no tenemos. Es capaz de ver, oír y entender lo que nadie puede ver, oír ni entender. Y es que llevan mucho tiempo entrenando. Nos sacan mucha delantera. Cuando un bebé llora y dice “¡aaaah!”, inmediatamente dice: “Tiene hambre”. Poco después, el bebé vuelve a llorar: “¡aaaah!”, y ella exclama: “Ahora está mojado”. Para los demás ha sonado igual, para ella no.

Por eso, cuando llega la época adolescente y el padre es incapaz de imponer su autoridad y su disciplina, ella sabe cómo contener la rebeldía juvenil: le basta una sonrisa, una caricia, una palabra de afecto. Y todo se arregla. Porque todo lo sabe. “¿Qué le pasa a nuestra hija?”, pregunta, desconcertado, el padre. Y responde la madre, que lo ha intuido ya hace semanas: “Pues… que se ha enamorado”.

De ahí el eslogan final: “A una madre es imposible engañarla”. Sí, ella sabe qué es lo que necesitan sus hijos; y, por supuesto, con qué plato va a acertar ese día, y de qué productos se puede fiar. Pero esto... es mejor que lo cuente Atún Calvo.

Feliz otoño a todos. Hoy es un buen día para recordar a quién le debemos la vida, quién nos prestó toda su atención cuando éramos pequeños… y quién se alegró de nuestro nacimiento más que nadie en este mundo. ¡Muchas gracias, mamá!

domingo, 2 de noviembre de 2014

Acuérdate de tu futuro

BBVA ha lanzado la campaña “Acuérdate de tu futuro”, un impactante experimento para concienciar a la sociedad de la necesidad del ahorro de cara al futuro.

La pieza, enormemente sugestiva, ha sido realizada por la agencia creativa DDB. Los protagonistas son ciudadanos anónimos a los que se sometió a una prueba muy ingeniosa: enfrentarles con el aspecto que tendrán en su vejez: ‘El día a día no nos deja ver más allá. Muchas veces el árbol no nos deja ver el bosque. La intención de este experimento es tratar de ayudar a las personas a construir su futuro’, afirma David Carrasco, del BBVA.

Antes de seguir, es preciso que veáis el video.



DDB y BBVA seleccionaron 4 personas reales, sin formación como actores, que se prestaron a participar de la iniciativa sin saber realmente en qué consistía. Durante más de 3 horas fueron maquillados por profesionales del cine como auténticos ancianos, sin verse en ningún momento en el espejo y con la complicidad absoluta de todo el equipo. Una vez caracterizados, contestaron con naturalidad a preguntas triviales sobre sus aficiones o lo que les gustaría hacer en la vida, sin darse cuenta que hablaban como una persona de 40, teniendo el aspecto de una de 70 u 80.

El experimento se apoyaba en una idea psicológica interesante: “A nuestro cerebro le es difícil proyectarse realmente en la vejez. Lo vemos como algo lejano y no tenemos la necesidad de actuar cuando todavía nos sentimos jóvenes”, explica Mari Carmen Martínez, psicóloga del proyecto. “Por eso hicimos un experimento real en el que conseguimos que distintas personas se descubriesen frente a un espejo con 40 o 50 años más, en edad de jubilación”.

Y es que “dos de cada tres españoles tiene un desconocimiento absoluto sobre cuál será su futura pensión. Esto significa no saber con qué medios económicos vas a hacer frente a un 25% de tu vida”, comenta David Carrasco.

Y ahora, la pregunta del millón. ¿Por qué nos emociona el vídeo? Porque habla de algo que es intrínsecamente humano: el paso del tiempo y el sentido de nuestra vida. Todos sentimos que nos toca en lo más hondo del corazón. “Cuando sea un anciano, ¿qué tipo de persona seré?, ¿qué habré hecho de mi vida?, ¿qué podré esperar entonces?”.

Es maravilloso que un spot nos ayude a reflexionar. Porque demuestra que aún es posible encontrar, en medio de tanta prisa, una publicidad con valores.

domingo, 19 de octubre de 2014

Danone: El niño que hablaba con los bebés

Danone nos ha emocionado con su campaña Alimenta sonrisas. En línea con spots anteriores, apuesta de nuevo por comunicar emociones y transmitir optimismo. El fondo del anuncio es la crisis; el primer plano, la infancia. Sobre estos dos elementos, aparentemente opuestos, imagina un diálogo precioso.

Un chaval travieso y avispado, de buen corazón, se dirige a la prominente barriga de su madre, embarazada de 6 ó 7 meses. Armado de inocencia y de bondad, se siente capaz de transmitir esperanza a su futuro hermanito: “Hola, soy yo. ¿Cómo va por ahí dentro? Por aquí toda la gente habla de la crisis. Cuando conozcas a papá y a mamá los vas a ver muy raros. No son así. Es que están preocupados...”

Entonces surge en él esa vena de espontánea generosidad que tan frecuentemente aflora en el corazón de un niño: “Pero, ¿sabes qué? Yo quiero que vengas. Y quiero que juguemos juntos. Y tengo, ¡muchas cosas para ti…!”

Amor, amor de niño. Ese es el secreto para vencer todas las crisis: las económicas, las personales y las familiares. Los niños lo tienen muy fácil para no perder nunca la sonrisa. Les basta con su natural honestidad y su alegría a raudales. A nosotros, los que aún no sabemos hablar a los bebés, nos resulta mucho más difícil. Necesitamos aprender la difícil lección de la humildad, del deseo de compartir, del gozo inmenso al poder ayudar a otro. Ellos saben muy bien que la felicidad está en los pequeños detalles. Nosotros estamos aún lejos de aprenderlo.

Con todo, lo más hermoso del anuncio es ese amor al hermanito no nacido. Los niños aman la vida: la aman con pasión, mucho antes de que vea la luz. Y son capaces de dialogar con ella. Por eso sólo ellos, y también sus madres, son capaces de hablar con los bebés.

Ojalá volviéramos a ser niños.

domingo, 5 de octubre de 2014

Amar al otro con sus defectos

Amar a otra persona supone quererle como es, con sus cualidades y con sus defectos. Y esto, que es decisivo en la amistad, es mucho más importante cuando esa persona es nuestra mujer, nuestro marido: aquel ser increíble y maravilloso con el que deseamos compartir la vida entera.

El noviazgo fue, sin duda, algo inolvidable. Y también los primeros meses del matrimonio. Pero luego, con el paso del tiempo, empiezan a percibirse con claridad las pequeñas deficiencias del cónyuge. En este anuncio que me manda Mauricio Artieda, seguidor del blog, se muestran algunos defectos que podríamos calificar "de pequeña importancia". La mujer que nunca deja el asiento del coche en su sitio, una vez que lo ha utilizado. El marido descuidado que mancha la tapicería del salón cuando come viendo la tele. La esposa que hace siempre una maleta inmensa cuando viaje sólo un par de días. Y el esposo que se lava los dientes en la cocina, mientras hojea distraídamente un libro.

No podemos perder los nervios porque -un día y otro- nuestra pareja cometa el mismo error de siempre, ese que le hemos señalado una y otra vez. Entre otras cosas, porque también tiene sus virtudes: tenemos que procurar recordarlas cuando vemos claramente sus defectos. Y también, por dos cosas más: porque le amamos y porque esa persona nos ama.

En el spot, todo es visto con inmensa comprensión: porque la música dulcifica cada pequeño desastre, cada defecto como algo disculpable y sin importancia. Y, sobre todo, está la mirada del otro. Esa mirada alegre y enamorada -lo más precioso del spot- que es lo que permite comprender y amar al otro con sus defectos, y decir siempre: "Sí, quiero".

lunes, 22 de septiembre de 2014

El partido de nuestra vida

Hace poco que terminó el Mundial de Baloncesto. Ni España ni Argentina conseguimos mucho en él. Tampoco lo logramos en el Campeonato Mundial de Fútbol, en el que tanto ellos como nosotros teníamos puestas tantas esperanzas. Da igual: la vida sigue, el deporte nos une, y más tarde o más temprano encontraremos otras oportunidades para jugar y luchar, para vivir la pasión del fútbol. Sobre todo, para apoyar a nuestra selección allá donde vaya.

Pensando en todo esto, he querido rescatar este spot que Coca-Cola Argentina hizo para preparar el Mundial de Brasil. El video establece un paralelismo entre la vida de una persona y un partido de fútbol. “Salimos a la cancha…”, dice el narrador (y vemos un bebé que nace, una selección que salta al terreno de juego) “…y el recibimiento es puro amor” (la madre abraza con ternura a su hijo, la hinchada vibra cuando aparecen sus jugadores).

El tema de fondo es el paso del tiempo, y el amor que se pone en cada instante. Cuando se sabe amar, cada época de la vida tiene su sentido, y resulta entonces gozosa y plena. “En los primeros 15 somos pura ilusión y optimismo…” (los hinchas gritan, los adolescentes se abren a la vida); “…allá por los 30, sabemos que hay que jugársela” (es la hora del compromiso, de decir: 'compartiré mi vida contigo'). “Queremos llegar bien plantados a los 45…” (aflora la crisis de la mitad de la vida); “…porque en la segunda mitad vienen los cambios” (los hijos vuelan, la vida empieza por segunda vez).

En este emotivo paralelismo, quizás el momento mejor retratado es el último cuarto de hora (del partido y de nuestra vida). “En los últimos quince miramos el reloj… Tenemos menos piernas, pero el mismo corazón…”. Entonces, las imágenes recorren la vida en un instante: nuestra memoria revive el pasado; y, a la vez, rinde un sentido homenaje a la tercera edad: a esos abuelos alegres, inmensos, generosos, que viven entregados a los demás: a la persona amada, llena de canas y arrugas; y a los nietos revoltosos, que les infunden nueva vida.

“Es un spot que emociona e invita a vivir cada momento como si fuera único, dando todo en cada minuto del partido”. Esto afirma el director de Marketing de Coca-Cola. Y tiene toda la razón. Os invito a verlo, pensando en el tiempo que nos queda por delante. Como decía un santo del siglo XX, “es corto nuestro tiempo para amar”. Por eso tenemos que vivirlo con pasión, con entrega... dejándonos la vida en el terreno de juego. Y es que... nos jugamos aquí el partido de nuestra vida.

domingo, 31 de agosto de 2014

"Hija, para mí siempre serás mi pequeña"

En el pasado Festival de Comunicación Infantil “El Chupete”, esta campaña se llevó el premio a la Mejor Campaña Social con ánimo de lucro; un premio merecido y muy aplaudido. Ahí apreciamos, una vez más, que la publicidad puede aportar valores a la vez que habla a nuestro corazón.

La historia recoge el diálogo que un padre dirige a su pequeña, mientras ésta parece estar absorta en sus juegos. El padre está conmovido, y las frases le salen entrecortadas. Le habla de lo rápido que pasa la vida…, y lo mucho que la querrá siempre.

Durante su narración, el padre va imaginando los diferentes momentos que atravesará la vida de su hija: irá al colegio, a la universidad; trabajará para mantenerse, pero al final obtendrá un título; saldrá con los amigos, viajará a lugares exóticos; ¡se casará, y será una gran empresaria…! Lo emocionante del anuncio es que vemos siempre a la niña a través de los ojos del padre: aunque crezca, siempre es “su pequeña”, y como tal le vemos ir a la escuela, licenciarse con toga, vestir de novia el día de la boda.

La banda sonora del anuncio, una adaptación del tema “Gracias a la vida” hecha por Juanma del Saso, ayuda sin duda a dar mayor emotividad al relato, que no es sino una cascada de momentos felices que le aguardan. Muchos padres se sentirán identificados con la campaña, y terminarán por decir, como el padre de este relato: “No importa lo lejos que llegues en la vida, para mí, tú siempre seguirás siendo mi pequeña”. (Si os gusta, a continuación podéis ver el breve y divertido “making of” del anuncio).

A todos los niños, pero sobre todo a sus padres y madres, ¡feliz comienzo de curso!

domingo, 24 de agosto de 2014

Profesor Keating: "Tú puedes contribuir con un verso"

La muerte de Robin Williams ha levantado en los últimos días oleadas de afecto, recuerdos entrañables, cientos de homenajes. Al margen de cómo y por qué murió, algo verdaderamente trágico, debo reconocer lo mucho que me inspiró su personaje del Profesor Keating, en el filme El Club de los Poetas Muertos.

Por eso, en esta semana que nos deja a las puertas de un nuevo curso, he querido recordar a aquel profesor entusiasta y creativo con este anuncio de Appel, estrenado hace unos meses. La voz que escuchamos (en la versión original) es la del propio Robin Williams en aquel filme: “No leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana, y la raza humana está llena de pasión…”

Con este pasaje, Apple quiere decirnos que su último modelo, el IPad Air, no es algo valioso porque es bonito; lo es porque puede despertar nuestra creatividad, nuestra ilusión, nuestra pasión... ¡La de todos! No sólo la de científicos, diseñadores o ingenieros... De nuevo oímos la voz del actor: “La Medicina, el Derecho, el Comercio, la Ingeniería… son carreras nobles y necesarias para la vida. Pero la poesía… (ahora vemos imágenes entrañables ligadas al IPad: niños que se orientan en el bosque, jóvenes que crean espectáculos visuales, equipos de hockey que preparan tácticas)… Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor… son las cosas que nos mantienen vivos”.

Vemos -orgullo de españoles- una imagen de la Sagrada Familia (segundo 37), y luego un profesor que imparte clase con el IPad, y una coreografía militar diseñada en la tablet… Naturaleza y vida, alegría y baile, belleza y pasión.

Ante tantas tragedias que inundan los telediarios (violencia, guerra, codicia, muerte), uno puede preguntarse: “¿Qué sentido tiene la vida?”. Y entonces la voz de Robin Williams puede inspirarnos una vez más: “Respuesta: Que tú estás aquí, que existe la vida y la identidad. Que prosigue el poderoso drama y que tú puedes contribuir con un verso”. Ahora se dirige a a cada uno de nosotros, que volvemos a ser sus alumnos: “Que prosigue el poderoso drama y que tú puedes contribuir con un verso… ¿Cuál será tu verso?”.



Para poder comparar el anuncio con la escena del filme, os la incluyo aquí, comenzando el pasaje unos segundos antes.



Y aquí, la versión original del spot, un poco más larga, con la voz vibrante y sugerente de Robin Williams.

domingo, 17 de agosto de 2014

El poder del amor

Una niña de pocos meses que no para de llorar. Una madre que se ha ido a la compra y no está allí para calmarla. Y un padre primerizo que se ve desbordado por los acontecimientos. ¿Qué hacer?

Él, que domina su trabajo -quizás hasta una gran empresa-, se ve incapaz de resolver una pequeña cuestión doméstica. Y todo es angustia y desasosiego. Sólo se le ocurre lo que a todos: llamar a la madre por el móvil.

“Tendrá hambre”, responde ella con maternal intuición. Y de nuevo brota la angustia. ¡Él no puede amamantarla! “Ponle dibujos animados”, insiste la madre. [Ciertamente, ellas nos llevan kilómetros de delantera en el arte de cuidar y comprender a los hijos…] El marido lo intenta de nuevo con el móvil, pero es en vano. “¡Cariño, ella te necesita a ti, y no a los dibujos!”.

De nuevo la madre intuye una posible solución. “Pon el móvil en videoconferencia”. Ahora la bebé puede verla y oírla, puede ver todos esos gestos con los que habitualmente conseguía atenuar sus berridos. Pero esta vez no funciona. El móvil, que ha puesto en comunicación a los padres y ha posibilitado varias vías para calmar a la niña, se muestra finalmente incapaz e inútil.

Justo en ese momento, aflora el amor de padre. Un padre nervioso e inexperto que, sin embargo, movido por el afecto es capaz de descubrir su mejor faceta y dar finalmente con la clave…

El mensaje es claro. La tecnología puede ayudarnos en muchas cosas, pero nunca podrá reemplazar al amor. El cariño, el abrazo, el contacto humano… siempre los necesitaremos Y ahora que tantas compañías nos prometen productos maravillosos para el hogar (la niñera electrónica, la casa inteligente, etc.), es bueno que oigamos también este mensaje tan sencillo y sublime; y más bueno aún, que lo oigamos en boca de una empresa tecnológica.

¡Un aplauso a esta campaña, que nos hace descubrir todo el afecto que hay en el cuidado de un bebé! Y un aplauso también a las madres –y a los padres– que saben negarse en tantas cosas para dar lo mejor a sus hijos. Quizás no les den un móvil o una tablet, pero todos los días les dan algo mucho mejor: su cariño verdadero.

martes, 5 de agosto de 2014

IMSIRE: vídeos para soñar e inspirar

Hace diez días conocí en un Curso de verano a una joven Graduada en Publicidad, Patricia Sevillano, que ha puesto en marcha una iniciativa maravillosa: se llama Imsire, y es una página con videos, spots e historias para inspirar a la gente. Por su parecido a nuestro blog, le pedí que escribiera un artículo para Publicidad y cine con valores. Y esto es lo que me ha enviado. El spot, desde luego, es una auténtica joya.

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Imsire es una página que tiene por eslogan “¿La inspiración? No la esperes. ¡Búscala!”. Es un proyecto que se presenta con el objetivo de ser una herramienta para la inspiración personal de cada individuo y el cual se describe a sí mismo con las siguientes palabras:

"Queremos ser el factor que te motive y haga dar el paso definitivo para lanzarte a conseguir todo aquello que siempre soñaste pero que por miedo o indecisiones nunca te atreviste a dar. Para ello te traemos los mejores y mas emotivos videos de inspiración que se encuentran en la red.

Las personas comparten sus historias, trabajos y éxitos una vez que lo han logrado, las campañas publicitarias, cortometrajes y muchas mas, recrean estas historias para animarte a intentarlo.

Nosotros te demostramos a través de ellos que se puede y que todo es posible si nos lo proponemos y trabajamos duro, pero eres tu quien tiene el poder y la ultima palabra para conseguir lo que siempre has querido en tu vida. Todo depende de ti. ¡No lo olvides!"

Puedes encontrar más información sobre este proyecto en: www.imsire.com. De su repertorio de artículos traemos hoy este precioso vídeo de Dewar's, un bello trabajo de la Agencia &Rosas, donde ilusión, esfuerzo, entusiasmo y mucha dedicación se aúnan en este singular proyecto.

Dice cosas muy sugerentes. No solo tenemos que recorrer el camino, sino también despertar en nosotros la actitud adecuada. Debemos preguntarnos si realmente es eso lo que queremos hacer, si estamos seguros. Porque es toda una vida de sueños a donde queremos llegar…

Y si no sale de lo más profundo de ti, entonces, no lo hagas.

lunes, 30 de junio de 2014

¿Empezamos con una sonrisa?

Hace unas semanas Danone nos sorprendió con un anuncio muy original que apostaba decididamente por el optimismo. Su lema, “¿Empezamos con una sonrisa?”, es más una propuesta para compartir que una pregunta para responder. Y, además, enlaza perfectamente con la campaña “Alimentando sonrisas”, en el que un niño hablaba con su futuro hermanito a través del vientre de su madre.

El anuncio de este año arranca con un amanecer, todo un símbolo de su mensaje. Un niño abre los ojos y despierta con una sonrisa. Unas palmas baten entusiasmadas, y una voz en off sale en apoyo de las imágenes: “Hay muchos factores que influyen en nuestro estado de ánimo, pero hay algo, un gesto muy pequeño, capaz de mejorar nuestro día… ¡La sonrisa!”. Durante minuto y medio, el narrador explica con detalle cómo la sonrisa no sólo nos cambia la cara: también nos cambia la vida, porque despierta la ilusión y las ganas de vivir. Al final, el anuncio concluye: “Sabemos que no se puede cambiar el mundo de un día para otro, pero nosotros creemos que entre todos sí podemos mejorar las cosas... ¿Empezamos con una sonrisa?”.

Hoy quiero que veáis el anuncio antes de leer el comentario que os propongo.



Este anuncio se sustenta sobre cuatro grandes valores que iré desgranando en este artículo: optimismo, infancia, familia y amistad.

1. Optimismo: Indudablemente, la alegría y el optimismo son los valores fundamentales del anuncio. Niños sonrientes, familias alegres, parejas que festejan el simple hecho de estar juntas. También el sonido lo afirma. Lo primero que oímos es un batir de palmas lleno de alegría y entusiasmo. Batimos palmas cuando alguien nos agrada y nos hace felices, cuando algo nos parece sublime y hermoso, y también cuando cantamos y estamos alegres. Batir palmas es nuestro modo de expresar el gozo y el aprecio de algo.

Aún más, la palabra clave del anuncio es sonrisa. Cuando se menciona por vez primera, se hace un pequeño silencio, la música sube de volumen y el ritmo se acelera. La palabra se nos presenta como algo mágico: “Ese gesto tan común esconde poderes increíbles. Hay algo especial en la sonrisa (…). Se ha demostrado que la sonrisa alimenta nuestras emociones. Es decir, que por el simple hecho de sonreír, ya nos sentimos mejor”.

Y es que la sonrisa no es sólo un modo educado de mostrar agrado ante una visita. Esto sería ya bastante en un mundo regido sólo por la cortesía, pero no por el verdadero afecto. No, la auténtica sonrisa no es un mero convencionalismo; y, desde luego, es lo más opuesto a la simulación. Por eso el texto insiste: “No es un gesto aprendido. Antes de nacer los bebés sonríen en el seno materno”.

2. Infancia: Hablando de bebés, no es casual que la mayoría de los personajes del spot sean niños, y que cuando aparecen junto a mayores, sean ellos quienes asuman el protagonismo. Es sintomático que la primera imagen sea un niño que despierta, sonriente, con los primeros rayos de sol. Luego vemos a niños en distintas situaciones: jugando, compartiendo alegría, transmitiendo felicidad al mundo. Les vemos con su madre, en el salón de la casa; o con el padre, sonriendo en el jardín; en los columpios, en sano ejercicio físico; o bajo la lluvia, chapoteando bajo un paraguas. En toda circunstancia aparecen siempre con una franca alegría.

Porque en ellos, sonreír es algo natural: “Los niños son los que más sonríen: hasta 400 veces al día. En cambio, los mayores, unas 20”. Es una invitación a que aprendamos de ellos: a sonreír, a olvidar las penas, a afrontar la vida como un juego. Y no pensar en las tragedias, porque se esfuman todas cuando aprendemos a sonreír.

Esa idea del juego está presente en todas las escenas, pero principalmente en la que vemos a niños y niñas disfrazados de reyes y reinas. Porque ellos son los príncipes de la casa. Cuando el texto dice: “Pero hay algo, un gesto muy pequeño, capaz de mejorar nuestro día… ¡La sonrisa!”, lo que vemos es el rostro de una niña en un columpio que se acerca hasta el primer plano. Su sonrisa infantil es la mejor imagen de la felicidad.

3. La familia: Tan importante como los dos valores anteriores, resulta en el anuncio el contexto familiar. Todas las secuencias iniciales transcurren en el ámbito de una familia. Tras el despertar de un niño, vemos a una madre que juega con su hija. Después vemos al marido y a la mujer que contemplan asombrados una hoja de papel. A continuación, se nos muestra la causa del asombro: un dibujo de su hija, el dibujo de una familia unida –padre y madre cogidos de la mano– en la que ella es el centro de las atenciones.

La relación padres-hijos es el leit motiv de todas las historias, una relación de confianza que sobre todo se muestra cuando juegan juntos. Hay, además, dos imágenes muy significativas: la comida en la que están presentes los abuelos (lo que sugiere una familia abierta y generosa, que sabe tener espacio para los mayores: los que tienen menos vitalidad y salud) y la imagen del bebé en el vientre de su madre. Él ya forma parte de la familia, aún antes de nacer. Y es el portador de la alegría: “Antes de nacer los bebés sonríen en el seno materno”. Esa imagen –la del bebé sonriente– aparece de nuevo como cierre, mientras oímos la última frase de la narración: “¿Empezamos con una sonrisa?”. Porque empieza una nueva vida, porque la llegada de un bebé es la mayor alegría para una familia.

4. La amistad: El anuncio concede una gran importancia a las relaciones sociales y destaca en ellas su carácter benefactor. Somos mejores cuando estamos en grupo: “Lo mejor es que cuando vemos una sonrisa, la imitamos. Sonreímos 30 veces más estando en grupo que solos”.

Compartir. Esa es otra de las claves del anuncio. Compartir juegos y aficiones, compartir tiempo; pero, sobre todo, compartir alegría. Es algo que todos podemos hacer por los demás. Porque la alegría, como la sonrisa, es contagiosa: “Una reacción en cadena que podemos empezar todos cada día”. Esa es la primera y principal muestra de solidaridad. Antes que pensar en los que están lejos, en otros continentes, debemos pensar en los que están cerca: en nuestro propio hogar.

Este es, en síntesis, el mensaje lleno de optimismo que nos lanza Danone. ¡Bienvenido sea en nuestro mundo gris y apesadumbrado, donde tanta gente se ha olvidado de cómo sonreír!

lunes, 16 de junio de 2014

La niña que soñaba con tocar el violín

Un seguidor de este blog me envía por mail este anuncio de Thailandia. Es una historia de superación personal, pero también de amor a la música y, sobre todo, de amistad delicada entre un anciano comprensivo y una muchacha soñadora.
  
Al principio, vemos a una niña que contempla a un violinista vagabundo. El relato se centra en el sonido: los primeros acordes del Canon de Pachelbel, en tono bajo y apagado; los ruidos y bocinazos de la calle; la voz gritona de su hermana que echa por tierra todos sus sueños: “¿Un pato que puede volar? ¿Y un muerto que toca el violín?”. Es lo que había escrito en una redacción… Entonces descubrimos que la chica es sordomuda, y que –abatida por la crudeza del entorno– ha dejado el más hermoso de todos sus sueños: aprender a tocar el violín.

El viejo vagabundo, que por su edad debería estar de vuelta de todo, es quien enciende en ella la llama de la ilusión. “¿Ya no tocas el violín?”, le pregunta por gestos; y ella baja la cabeza avergonzada. Más tarde, desahoga su pena con él: “¿¡Por qué soy diferente a los demás!?”. Y él responde, también con gestos: “¿Y por qué tienes que ser tú como los demás?”. En el silencio de la conversación sin palabras, el viejo le confía su paradójico secreto: “La música… es algo visible. Cierra tus ojos, y lo verás”.

Empieza entonces el Canon de Pachelbel, ahora con más alegría y vitalidad. Es lo que él tocaba, lo que ella –intuimos- aprendió antaño del vagabundo. Y vemos cómo crece su espíritu, y la música, y el afán de aprender. “Oímos” su mejora, su crecimiento, su lucha...

Esta historia de una sordomuda que aprende a tocar el violín -contra todo pronóstico, contra la lógica de los sentidos- es una enseñanza vital en toda regla. Nos habla de abrir nuestro corazón a la esperanza, de creer que los sueños son posibles, y de luchar por conseguirlos con todas nuestras fuerzas. El amor mueve montañas. Y la fe también. Por eso, esa hermosa solidaridad entre los desvalidos –una sordomuda y un viejo de la calle– es el mejor espejo donde podemos mirarnos para aprender a vivir.

Por favor: enviadme más historias como ésta, y difundid este anuncio entre aquellos que puedan necesitar hoy un mensaje de esperanza.