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domingo, 22 de marzo de 2015

Hijo, puedes contar conmigo...

“Puedes contar conmigo” es un emotivo spot que McDonald’s realizó para el día del padre, un anuncio que nos lleva de la mano por un recorrido agridulce que conocemos bien: las idas y venidas de los hijos en relación a sus padres: hay momentos de ternura y acercamiento, pero llegan también los estallidos de crispación, de rebeldía, de desencuentro.

La historia empieza con un hombre que sueña con ser padre, y que casi muere de infarto el día en que nace su criatura. Al principio todos son alegrías: sus primeros pasos en la playa, sus primeras lecciones sobre la vida, sus primeras risas compartidas… Después sobreviene un progresivo distanciamiento: los enfados, las ausencias en casa, los conflictos por las notas… De repente, los padres asisten a su primer enamoramiento. Y, desde la distancia –solo aparente–, le ven tambalearse y le apoyan moralmente cuando “ella” se va.

Las tornas cambian de nuevo. El chico comprende que ellos han estado siempre a su lado, y que siempre estarán allí. Lo descubre, sobre todo, cuando llega el momento de abandonar el nido y formar un nuevo hogar. Y, más aún, cuando él esté en el mismo lugar que ocupó su padre y empiece a temblar en el hospital porque… va a convertirse en padre.

Entonces caemos en la cuenta de que el lema de la campaña sólo se comprende cuando se enuncia por completo: “Puedes contar conmigo, como yo contigo”. Y que la letra de esa preciosa balada de Bruno Mars, “Count on Me”, esconde en verdad una significación mucho más profunda: “Si alguna vez te encuentras perdido en el mar, navegaré por el mundo para encontrarte…”

Es más que un spot. Es un homenaje a la figura del padre –tan olvidado– y, sobre todo, un rendido agradecimiento a todo lo que nos ha regalado, sin apenas darle importancia.

domingo, 15 de marzo de 2015

El amor de padre dura siempre

El próximo 19 de marzo celebramos el día del padre. Por eso hoy, entre todas las posibilidades que había, he seleccionado esta campaña porque es un homenaje a su figura...

Los anuncios sobre chicles suelen ser bastante superficiales, basados en experiencias fuertes, en aventuras idílicas y, sobre todo, en los sabores. Casi nunca apelan a sentimientos humanos. Al fin y al cabo, ¿puede haber algo más carente de vida que una simple goma de mascar?

Pues bien, la agencia americana Energy BBDO ha creado un anuncio fantástico, lleno de emoción y de ternura, para la marca de chicle Extra Gum. Una preciosa historia de amor entre padre e hija, que eleva el chicle a una categoría superior y da un giro de 180 grados en la comunicación de este tipo de productos.

El eje central es el origami, el arte de origen japonés consistente en plegar el papel para crear figuras y animales. El spot comienza con el viaje en tren de un padre y su hija. Él solo tiene ojos para su querida niña, quien parece no advertir el afecto de su padre. En un momento determinado, él le regala una grulla de origami, hecha con papel de un chicle. Ese pequeño gesto se convertirá en un leit motiv, un guiño de afecto que repetirá muchas otras veces a lo largo de su vida: en un cumpleaños, en la nieve, en la playa o en un partido de béisbol. Cualquier lugar y momento es bueno para recrear esa ilusión que tuvo una niña pequeña al recibir un detalle de su padre.

Con el paso del tiempo, esa costumbre se consolida, se convierte en un recordatorio del amor paternal. Ni las nuevas amistades ni el posible nuevo enamoramiento pueden hacer tambalear esa conexión. Ni si quiera cuando llega el momento inevitable que cualquier padre teme: la marcha a la universidad de su pequeña princesa (una "gran separación", en Estados Unidos). Cuando van a estar más lejos el uno del otro, es cuando más va a necesitar ella de esos pequeños detalles que alimentaron su infancia…

La resolución es, simplemente, maravillosa. Porque revela que el alma de esa niña no ha dejado escapar ninguno de los pequeños gestos de su padre. Todos están guardados en la pequeña cajita de su corazón. Y, aunque aparentaba distancia, en realidad estaba siempre muy cerca de él. El eslogan final resume a la perfección el mensaje del spot: “Sometimes the little things last the longest.” (Algunas veces las cosas pequeñas son las que más duran).

No dejéis de verlo. Y permitid que el desenlace os toque un poquito la fibra interior… ¡Feliz día del padre!

domingo, 15 de febrero de 2015

La niña que adoraba a su papá mentiroso

Los asiáticos son los grandes maestros de la emotividad, y lo han vuelto a demostrar. Y es que “My dad’s story: dream for my child”, el último spot de la aseguradora MetLife Hong Kong, tiene todos los ingredientes para ablandar el corazón más endurecido.

Una niña le da a su padre una carta diciendo lo mucho que le quiere: “mi padre es el más dulce”, “es el más generoso”, “es mi Superman”, “quiere que lo haga bien en el cole”. Mientras, vemos escenas felices en las que él la lleva al colegio, le compra un helado o la lleva a comer fuera.

Pero hay una historia de sacrificio detrás de todo que ahora se empieza a revelar. “Papá es genial, pero… miente”. Sí, a pesar de los esfuerzos del abnegado padre por disimularlo, la niña sabe la verdad, y así lo escribe en su redacción. Sabe que su padre no tiene trabajo fijo, que se deja la piel para conseguir dinero, que vuelve agotado y aún así juega con ella, que le dice que no tiene hambre y le da a ella toda la comida. “Él miente…¡por mi felicidad!”.

Cuando el padre termina de leer la carta, la reacción de ambos es sincera y llena de ternura. Huelga decir que el spot está teniendo un éxito aplastante y, a día de hoy, cuenta ya con casi siete millones de visitas en YouTube.Y sigue subiendo.

Con este anuncio, MetLife ha querido transmitir el mensaje de que ellos valoran el sueño de todo padre por dar a sus hijos una buena educación, y que entienden todos los sacrificios que se hacen por los hijos. No está claro si les habrá servido para vender más seguros o si el anuncio en realidad ha beneficiado más a los fabricantes de pañuelos de papel, pero el caso es que nos encantan los anuncios que consiguen emocionarnos tanto. Sobre todo, que nos ayudan a reflexionar y a pensar de nuevo en nuestro propio hogar (vía Nando Ad Hunter).


viernes, 6 de febrero de 2015

Conciliar trabajo y familia: un reto... para el padre

El pasado 1 de febrero tuvo lugar la Super Bowl, el partido final de la temporada 2014 que enfrenta al ganador de la Conferencia Americana con el de la Conferencia Nacional. Este año, y en un duelo histórico, los New England Patriots derrotaron por 24-20 a los Seattle Seahawks, con un Tom Brady totalmente inspirado, que batió el récord de pases de anotación del legendario Joe Montana y se convirtió en el tercer quarterback en la historia que gana cuatro Super Bowls.

Los anuncios que se emiten en los intermedios son, con diferencia, los más caros de la televisión norteamericana, y las agencias se vuelcan en spots originales, espectaculares y emotivos que puedan impactar y conmover a a una audiencia que supera con creces los cien millones de espectadores.

Los anuncios de la compañía de automóviles Nissan no habían estado presentes en la Super Bowl durante los últimos 18 años. En 2015 han vuelto por fin, y lo han hecho con un anuncio emotivo y familiar, “With dad” (Con papá), que narra la historia de un piloto profesional de carreras que cada fin de semana se despierta en una ciudad distinta. El spot arranca con el nacimiento de su hijo y los buenos deseos del padre por compartir el máximo tiempo posible con su esposa y con él. Poco a poco, a medida que va ganando premios y mejorando su estatus, los contactos se van distanciando, y ya sólo puede hablar con ellos por teléfono… o ni siquiera de ese modo. Su esposa siente en el alma su constante lejanía, aunque trata de disimularlo delante del hijo. Y ambos siguen por televisión cada una de sus carreras, no exentas de riesgos y peligros.

El relato aborda la difícil tarea de ser padre cuando la ausencia física del hogar es frecuente y prolongada. La bella canción que escuchamos de fondo ("Cats in the Cradle", de Harry Chapin) es un sutil contrapunto al esfuerzo de etse padre, que intenta encontrar un equilibrio entre trabajo y familia, entre sus legítimas aspiraciones de éxito profesional y las ineludibles obligaciones como marido y como padre. su hijo crece con el tiempo; y, al llegar a la adolescencia, lo único que anhela es estar “con papá”, por eso echa de menos su presencia en tantos momentos de su vida.

A pesar de todo esto, el anuncio transmite un mensaje positivo a las dos partes implicadas: padre e hijo. Un mensaje enternecedor que puede resumirse así: la distancia física es superable cuando hay proximidad afectiva. Esto se aprecia, sobre todo, en el sorprendente giro final.

Sin duda, una gran campaña. Espero vuestros comentarios.

miércoles, 28 de enero de 2015

Desconectar para conectar

Este anuncio no tiene efectos especiales ni grandes alardes de producción, pero el argumento nos engancha. En breves escenas, nos sentimos interpelados.

Unos novios pasean a la orilla del mar; él, absorto en el móvil, acaba perdiendo a su novia, aunque las huellas en la arena nos dicen que sigue a su lado. Un amante de la música, pegado a su smartphone, se olvida de su grupo de amigos que está tocando junto a él. Y una secretaria, que se abstrae de la importante reunión a la que asiste. Y un padre que, en el salón, se olvida de la hija que está a su lado…

Situaciones cotidianas, que no llaman la atención, pero que pueden ser dramáticas. Afortunadamente, esos desajustes se solventan cuando el interesado desconecta el móvil para escuchar a los que tiene alrededor. Es el lema de la campaña: “Desconectar para conectar”.

Quizás el tema tenga especial eco entre los jóvenes. Pero no es sólo un anuncio para ellos. Un estudio reciente concluye que el 77% de los que poseen un teléfono inteligente padece, en algún grado, de «nomofobia»; es decir, temor y ansiedad ante el hecho de no poder consultar su  móvil cada vez que lo desea.  La dependencia del móvil está ya tipificada en los manuales de Psiquiatría, y los síntomas son muy claros: no poder vivir sin él, no poder atender a otra persona si llaman por teléfono, estar más pendiente del móvil que de la familia o los amigos...

Pensemos por un instante: ¿no hay alguien en nuestro entorno que padezca alguno de esos síntomas? ¿No vemos en nosotros alguno de esos indicios? Aún estamos a tiempo de cambiar: de desconectar el móvil cuando haga falta, y escuchar a quienes nos rodean.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Soñando con el día de Reyes

En estos días previos a la Navidad, los niños sueñan con los regalos que les traerán Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente. Su anhelo de juguetes parece crecer de día en día, y no es raro que acabe convirtiéndose en una dulce obsesión. A veces, hasta llegan a ponerse un poco pesados…

Puede parecer que es un síntoma de egoísmo. Pero eso sería un juicio demasiado apresurado. Junto al anhelo, hay también ilusión, sueño, alegría compartida. Ese deseo infantil puede ser pieza de unión con los hermanos y con toda la familia. Y hasta es un síntoma de que el niño sabe lo que estamos celebrando. Es el cumpleaños de Jesús, ¿por qué no vamos a celebrarlo? Decoramos las calles y las plazas, ponemos adornos y belenes… como cualquier niño hace en el día de su aniversario. E invita a todos los niños, y les da regalos.

Por eso, junto al deseo ferviente de recibir obsequios, surge en los pequeños el deseo de dar, y de compartir. Surge lo mejor de nosotros: esa inocencia que ellos aún tienen y que tantas veces anhelamos los mayores. Sí, como sale a relucir en este anuncio, la espera de los regalos de Reyes es también una ocasión para dar, y para ser feliz compartiendo con los demás. Todo un ejemplo para los que ya no somos tan niños…

lunes, 15 de diciembre de 2014

La "otra carta" a los Reyes Magos

La Navidad es un tiempo muy apropiado para anuncios tiernos y emocionales. Algunos se han hecho clásicos, como el “Vuelve a casa por Navidad”. Pero no hace falta que el producto esté vinculado al consumo de estas fechas. Un ejemplo muy claro es la nueva campaña de IKEA.

La semana pasada comentamos ya una de las piezas de este año: el niño que prefería un regalo sencillo pero familiar (un molde para hacer galletas) antes que las frías y exageradas propuestas de sus mayores.

Hace pocos días, IKEA ha continuado la campaña con “La otra carta”, un experimento que está siendo muy popular (2'5 millones de visitas en 4 días) en el que pidieron a niños de diez familias que escribieran una carta a los Reyes Magos. Cuando ya la habían escrito, les pidieron que escribieran “otra carta”, dirigida a sus padres.

La pregunta que la marca de muebles se hace es sencilla: ¿por qué nos empeñamos en regalarle siempre a los pequeños lo que no quieren? Y es que las cosas que pedían en la carta de los Reyes Magos eran las que veían en la televisión: juguetes, consolas, muñecas. Algo bastante diferente de lo que pedían –con la inocencia de su corazón- en la carta a sus padres: pasar más tiempo juntos, jugar más al fútbol con ellos, cenar más en familia…

La sorpresa llega al final, cuando el entrevistador hace la última pregunta: “Si sólo pudierais escribir una carta, ¿cuál de las dos escogeríais?”.

Ahora que la Navidad nos invita a ser francos y sinceros, me pregunto y os pregunto: ¿Cuál creéis que escogieron esos niños? Y es que a veces –como bien señala el anuncio– nos empeñamos en darles algo distinto a los regalos que ellos más desean.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Spot de IKEA: El auténtico sentido de la Navidad

En una época del año marcada por el consumo, Ikea ha lanzado una campaña que anima a los consumidores a recapacitar sobre el sentido de la Navidad. Para ello, utiliza como herramienta un sencillo molde de metal para hacer galletas. No se necesita más para ser feliz. Porque basta con la imaginación para vivir los mejores juegos (los más sencillos, alegres y divertidos) y basta con el cariño para crear un auténtico clima de hogar.

La nueva campaña de la cadena de distribución sueca reivindica La Otra Navidad, una celebración más sencilla y genuina que se traduce, a través de la creatividad de un niño, en vivir estas fechas con ilusión y optimismo, con afán de compartir y sin necesidad de grandes regalos o despilfarros.

El spot utiliza un molde de galletas como conductor para mostrar las dos caras de un regalo: la que despierta la imaginación para pasar tiempo y momentos de diversión en familia, y la que sólo busca el disfrute y el capricho personal. Esta segunda cara se refleja en esos adultos que han perdido la inocencia de los niños, y no ven más allá del valor material de un pequeño molde de metal.

Según comenta la directora de marketing de Ikea Ibérica, Gabriela Guardamino, la nueva campaña busca “lanzar a todo el mundo el mensaje de que aunque hoy existen muchísimos factores externos que nos desamueblan la cabeza, hay un lugar que nos ayuda a amueblárnosla de nuevo para convivir y disfrutar de lo realmente importante. Y ese lugar es el hogar y lo que en él ocurre”. No puedo estar más de acuerdo.

domingo, 5 de octubre de 2014

Amar al otro con sus defectos

Amar a otra persona supone quererle como es, con sus cualidades y con sus defectos. Y esto, que es decisivo en la amistad, es mucho más importante cuando esa persona es nuestra mujer, nuestro marido: aquel ser increíble y maravilloso con el que deseamos compartir la vida entera.

El noviazgo fue, sin duda, algo inolvidable. Y también los primeros meses del matrimonio. Pero luego, con el paso del tiempo, empiezan a percibirse con claridad las pequeñas deficiencias del cónyuge. En este anuncio que me manda Mauricio Artieda, seguidor del blog, se muestran algunos defectos que podríamos calificar "de pequeña importancia". La mujer que nunca deja el asiento del coche en su sitio, una vez que lo ha utilizado. El marido descuidado que mancha la tapicería del salón cuando come viendo la tele. La esposa que hace siempre una maleta inmensa cuando viaje sólo un par de días. Y el esposo que se lava los dientes en la cocina, mientras hojea distraídamente un libro.

No podemos perder los nervios porque -un día y otro- nuestra pareja cometa el mismo error de siempre, ese que le hemos señalado una y otra vez. Entre otras cosas, porque también tiene sus virtudes: tenemos que procurar recordarlas cuando vemos claramente sus defectos. Y también, por dos cosas más: porque le amamos y porque esa persona nos ama.

En el spot, todo es visto con inmensa comprensión: porque la música dulcifica cada pequeño desastre, cada defecto como algo disculpable y sin importancia. Y, sobre todo, está la mirada del otro. Esa mirada alegre y enamorada -lo más precioso del spot- que es lo que permite comprender y amar al otro con sus defectos, y decir siempre: "Sí, quiero".

lunes, 29 de septiembre de 2014

Primer cumpleaños del bebé... y de la madre

Cuando los niños nacen, los padres pasan sin remedio a un segundo plano. Todas las miradas se concentran en el pequeño: los cuidados que necesita, las atenciones que desean tener con él, etc.

Es algo normal, pero quizá deberíamos recordarnos a nosotros mismos, de vez en cuando, la importancia de ser padres; en especial, de ser madre. Por eso, junto al primer cumpleaños del bebé, deberíamos celebrar también el de la madre.

El anuncio que hoy os presento comienza en la consulta del médico, durante la revisión del primer año. A través de una cámara oculta, asistimos al diálogo de la madre con el pediatra: “¿Se mantiene ya de pie?” “Sí, cuando la sujetamos”. Ella abre su corazón y manifiesta sus inquietudes: “Me sentía muy insegura cuando nació. Estaba preocupada por verla llorar casi todos los días”. Otra madre, en la misma situación, pregunta intranquila: “¿Lo estoy haciendo bien?”.

La voz en off del padre establece un dulce paralelismo: “Me sentía mal por no poder estar tan presente como debería”. Mientras tanto, le vemos colgando algunos cuadros en el pasillo de la consulta, mientras ella está dentro. Son fotos de ese primer año: imágenes tiernas y familiares, con unos maravillosos pies de foto. Vemos a sus amigos que le ayudan en esta sorpresa a su mujer. Y sigue la voz en off: “Ella siempre pone al bebé en primer lugar… Le estoy muy agradecido por lo que hace”.

Así arranca esta campaña que una marca de pañales japonesa, Pampers, ha ideado para homenajear a las madres en su primer aniversario. Previamente, se ha comunicado en secreto con los maridos y ha preparado todo para que puedan agradecer a su mujer el cariño y la entrega hacia el hijo; un cariño que han visto crecer día a día, una entrega que tanto les ha inspirado y conmovido. Un reconocimiento sublime y hermoso, lleno de dulzura, que lleva a gritar: ¡Feliz primer cumpleaños, también para ti!

En apenas un mes, el anuncio ha sido reproducido en YouTube más de tres millones de veces. Y lo más comentado por los internautas es la paradoja de esas madres inseguras, que saben que no son perfectas, pero que hacen todo con la perfección del amor.

No os perdáis el detalle final de la vela de cumpleaños. Es un cierre altamente emotivo.

domingo, 14 de septiembre de 2014

La alegría de ser madre

En las noticias, en las películas, en las series o en los documentales. En tantas historias que presenciamos a diario se percibe un empeño decidido por presentar a las mujeres embarazadas como infelices.

En esas historias más o menos dramáticas, parece como si las madres no quisieran ya ser madres, como si el hijo que llevan en las entrañas fuera siempre un error de cálculo y no lo más frecuente: fruto del amor. Parece como si tuvieran que pedir permiso a la sociedad por traer al mundo a una nueva criatura… Y, lo que es peor, como si tuvieran que esconder su felicidad y su deseo, libre y maravilloso, de volver a ser madres.

Respeto todas las decisiones libres de las mujeres y los hombres de nuestro tiempo. Las respeto cuando realmente son así, libres: sin presiones sociales o del entorno laboral, sin coacciones de la familia o de la pareja. Pero me reservo el derecho a elogiar lo que considero más altruista y generoso.

El spot que he seleccionado para esta semana es un canto a la maternidad. Un canto a la vida que está por nacer, un canto a la generosidad y al amor de las madres. No se oculta, en estas escenas, los agobios que todo embarazo conlleva: mareos, sofocos, debilidades. Pero, junto a ello, aparece siempre el firme propósito de una madre de dar lo mejor de sí misma. El anhelo de buscar el efecto y la felicidad, un sentimiento de plenitud que, de forma natural, se transmite también al marido y a los hijos. Son preciosos los pensamientos de esas madres embarazadas que están pensando en su familia y en su futuro hijo: “Me encanta estar en forma, me encanta mirarme..., me encantan los desafíos, me encanta mi libertad...”. Y, sobre todo, “Me encanta ser mamá...”.

Pienso que ahora, más que nunca, es un buen momento para volver a ver este inspirador anuncio. Feliz comienzo de curso para todas las madres.

domingo, 31 de agosto de 2014

"Hija, para mí siempre serás mi pequeña"

En el pasado Festival de Comunicación Infantil “El Chupete”, esta campaña se llevó el premio a la Mejor Campaña Social con ánimo de lucro; un premio merecido y muy aplaudido. Ahí apreciamos, una vez más, que la publicidad puede aportar valores a la vez que habla a nuestro corazón.

La historia recoge el diálogo que un padre dirige a su pequeña, mientras ésta parece estar absorta en sus juegos. El padre está conmovido, y las frases le salen entrecortadas. Le habla de lo rápido que pasa la vida…, y lo mucho que la querrá siempre.

Durante su narración, el padre va imaginando los diferentes momentos que atravesará la vida de su hija: irá al colegio, a la universidad; trabajará para mantenerse, pero al final obtendrá un título; saldrá con los amigos, viajará a lugares exóticos; ¡se casará, y será una gran empresaria…! Lo emocionante del anuncio es que vemos siempre a la niña a través de los ojos del padre: aunque crezca, siempre es “su pequeña”, y como tal le vemos ir a la escuela, licenciarse con toga, vestir de novia el día de la boda.

La banda sonora del anuncio, una adaptación del tema “Gracias a la vida” hecha por Juanma del Saso, ayuda sin duda a dar mayor emotividad al relato, que no es sino una cascada de momentos felices que le aguardan. Muchos padres se sentirán identificados con la campaña, y terminarán por decir, como el padre de este relato: “No importa lo lejos que llegues en la vida, para mí, tú siempre seguirás siendo mi pequeña”. (Si os gusta, a continuación podéis ver el breve y divertido “making of” del anuncio).

A todos los niños, pero sobre todo a sus padres y madres, ¡feliz comienzo de curso!

domingo, 17 de agosto de 2014

El poder del amor

Una niña de pocos meses que no para de llorar. Una madre que se ha ido a la compra y no está allí para calmarla. Y un padre primerizo que se ve desbordado por los acontecimientos. ¿Qué hacer?

Él, que domina su trabajo -quizás hasta una gran empresa-, se ve incapaz de resolver una pequeña cuestión doméstica. Y todo es angustia y desasosiego. Sólo se le ocurre lo que a todos: llamar a la madre por el móvil.

“Tendrá hambre”, responde ella con maternal intuición. Y de nuevo brota la angustia. ¡Él no puede amamantarla! “Ponle dibujos animados”, insiste la madre. [Ciertamente, ellas nos llevan kilómetros de delantera en el arte de cuidar y comprender a los hijos…] El marido lo intenta de nuevo con el móvil, pero es en vano. “¡Cariño, ella te necesita a ti, y no a los dibujos!”.

De nuevo la madre intuye una posible solución. “Pon el móvil en videoconferencia”. Ahora la bebé puede verla y oírla, puede ver todos esos gestos con los que habitualmente conseguía atenuar sus berridos. Pero esta vez no funciona. El móvil, que ha puesto en comunicación a los padres y ha posibilitado varias vías para calmar a la niña, se muestra finalmente incapaz e inútil.

Justo en ese momento, aflora el amor de padre. Un padre nervioso e inexperto que, sin embargo, movido por el afecto es capaz de descubrir su mejor faceta y dar finalmente con la clave…

El mensaje es claro. La tecnología puede ayudarnos en muchas cosas, pero nunca podrá reemplazar al amor. El cariño, el abrazo, el contacto humano… siempre los necesitaremos Y ahora que tantas compañías nos prometen productos maravillosos para el hogar (la niñera electrónica, la casa inteligente, etc.), es bueno que oigamos también este mensaje tan sencillo y sublime; y más bueno aún, que lo oigamos en boca de una empresa tecnológica.

¡Un aplauso a esta campaña, que nos hace descubrir todo el afecto que hay en el cuidado de un bebé! Y un aplauso también a las madres –y a los padres– que saben negarse en tantas cosas para dar lo mejor a sus hijos. Quizás no les den un móvil o una tablet, pero todos los días les dan algo mucho mejor: su cariño verdadero.

domingo, 10 de agosto de 2014

Nuestros hijos son lo que ven... ¡en casa!

IKEA ha lanzado esta semana un magnífico spot que nos habla de la familia y de cómo educamos a nuestros hijos. En esto sigue la estela de las grandes marcas (Coca-Cola, Danone, etc.) que han decidido apostar por los valores en sus mensajes publicitarios.

Y, como el negocio de IKEA son muebles para el hogar, ¿qué mejor apuesta que el hogar como centro de la familia y de la educación?

El anuncio arranca de una escena muy cotidiana. Un padre y su hijo están viendo la televisión mientras ambos toman chucherías. Una estadística que sale en el informativo cambia la cara del padre: “Los niños aprenden lo que ven; y, sobre todo, lo que ven en el hogar”. Acto seguido, el padre se recompone en el sofá –estaba echado de cualquier manera– y trata de arrebatar los chuches de su hijo. Empieza entonces una cascada de escenas familiares en las que los padres se ven superados por las circunstancias: la hija masca chicle porque ve hacerlo a su madre, el hijo se rasca el trasero porque su tosco padre también lo hace, y todos se pasan horas en Internet porque los padres son los primeros en estar enganchados. En cada escena descubrimos el rostro avergonzado de un adulto que no logra mudar sus malas costumbres tan rápidamente como quisiera.

Esto debería conducir al desánimo, a la sensación de que nunca sabremos educarles bien. Todo lo contrario. El anuncio termina con una inyección de optimismo: nos hace ver que no hace falta ser unos padres modélicos para poder educar, ni hace falta leer manuales o acudir a sesiones de terapia colectiva. Basta una sola cosa: el amor, el amor de unos padres que anteponen sus hijos a todo lo personal. Un amor que los hijos descubren muchas veces cada día, y que les ayuda a distinguir, en las acciones de sus padres, las cosas que deben imitar de las que deben obviar (y aprender a disculpar).

De ahí el lema final: “Nada como el hogar para amueblarnos la cabeza”. En casa –y no en el Instituto ni en programas de buena ciudadanía– es donde deben amueblarse las cabezas de nuestros hijos. En casa es donde aprendemos, enseñamos, compartimos y queremos. Nuestra casa es el centro de la familia y el centro de la educación de los hijos. Amueblémosla bien. Con orden, con buen gusto… y con cariño.

lunes, 30 de junio de 2014

¿Empezamos con una sonrisa?

Hace unas semanas Danone nos sorprendió con un anuncio muy original que apostaba decididamente por el optimismo. Su lema, “¿Empezamos con una sonrisa?”, es más una propuesta para compartir que una pregunta para responder. Y, además, enlaza perfectamente con la campaña “Alimentando sonrisas”, en el que un niño hablaba con su futuro hermanito a través del vientre de su madre.

El anuncio de este año arranca con un amanecer, todo un símbolo de su mensaje. Un niño abre los ojos y despierta con una sonrisa. Unas palmas baten entusiasmadas, y una voz en off sale en apoyo de las imágenes: “Hay muchos factores que influyen en nuestro estado de ánimo, pero hay algo, un gesto muy pequeño, capaz de mejorar nuestro día… ¡La sonrisa!”. Durante minuto y medio, el narrador explica con detalle cómo la sonrisa no sólo nos cambia la cara: también nos cambia la vida, porque despierta la ilusión y las ganas de vivir. Al final, el anuncio concluye: “Sabemos que no se puede cambiar el mundo de un día para otro, pero nosotros creemos que entre todos sí podemos mejorar las cosas... ¿Empezamos con una sonrisa?”.

Hoy quiero que veáis el anuncio antes de leer el comentario que os propongo.



Este anuncio se sustenta sobre cuatro grandes valores que iré desgranando en este artículo: optimismo, infancia, familia y amistad.

1. Optimismo: Indudablemente, la alegría y el optimismo son los valores fundamentales del anuncio. Niños sonrientes, familias alegres, parejas que festejan el simple hecho de estar juntas. También el sonido lo afirma. Lo primero que oímos es un batir de palmas lleno de alegría y entusiasmo. Batimos palmas cuando alguien nos agrada y nos hace felices, cuando algo nos parece sublime y hermoso, y también cuando cantamos y estamos alegres. Batir palmas es nuestro modo de expresar el gozo y el aprecio de algo.

Aún más, la palabra clave del anuncio es sonrisa. Cuando se menciona por vez primera, se hace un pequeño silencio, la música sube de volumen y el ritmo se acelera. La palabra se nos presenta como algo mágico: “Ese gesto tan común esconde poderes increíbles. Hay algo especial en la sonrisa (…). Se ha demostrado que la sonrisa alimenta nuestras emociones. Es decir, que por el simple hecho de sonreír, ya nos sentimos mejor”.

Y es que la sonrisa no es sólo un modo educado de mostrar agrado ante una visita. Esto sería ya bastante en un mundo regido sólo por la cortesía, pero no por el verdadero afecto. No, la auténtica sonrisa no es un mero convencionalismo; y, desde luego, es lo más opuesto a la simulación. Por eso el texto insiste: “No es un gesto aprendido. Antes de nacer los bebés sonríen en el seno materno”.

2. Infancia: Hablando de bebés, no es casual que la mayoría de los personajes del spot sean niños, y que cuando aparecen junto a mayores, sean ellos quienes asuman el protagonismo. Es sintomático que la primera imagen sea un niño que despierta, sonriente, con los primeros rayos de sol. Luego vemos a niños en distintas situaciones: jugando, compartiendo alegría, transmitiendo felicidad al mundo. Les vemos con su madre, en el salón de la casa; o con el padre, sonriendo en el jardín; en los columpios, en sano ejercicio físico; o bajo la lluvia, chapoteando bajo un paraguas. En toda circunstancia aparecen siempre con una franca alegría.

Porque en ellos, sonreír es algo natural: “Los niños son los que más sonríen: hasta 400 veces al día. En cambio, los mayores, unas 20”. Es una invitación a que aprendamos de ellos: a sonreír, a olvidar las penas, a afrontar la vida como un juego. Y no pensar en las tragedias, porque se esfuman todas cuando aprendemos a sonreír.

Esa idea del juego está presente en todas las escenas, pero principalmente en la que vemos a niños y niñas disfrazados de reyes y reinas. Porque ellos son los príncipes de la casa. Cuando el texto dice: “Pero hay algo, un gesto muy pequeño, capaz de mejorar nuestro día… ¡La sonrisa!”, lo que vemos es el rostro de una niña en un columpio que se acerca hasta el primer plano. Su sonrisa infantil es la mejor imagen de la felicidad.

3. La familia: Tan importante como los dos valores anteriores, resulta en el anuncio el contexto familiar. Todas las secuencias iniciales transcurren en el ámbito de una familia. Tras el despertar de un niño, vemos a una madre que juega con su hija. Después vemos al marido y a la mujer que contemplan asombrados una hoja de papel. A continuación, se nos muestra la causa del asombro: un dibujo de su hija, el dibujo de una familia unida –padre y madre cogidos de la mano– en la que ella es el centro de las atenciones.

La relación padres-hijos es el leit motiv de todas las historias, una relación de confianza que sobre todo se muestra cuando juegan juntos. Hay, además, dos imágenes muy significativas: la comida en la que están presentes los abuelos (lo que sugiere una familia abierta y generosa, que sabe tener espacio para los mayores: los que tienen menos vitalidad y salud) y la imagen del bebé en el vientre de su madre. Él ya forma parte de la familia, aún antes de nacer. Y es el portador de la alegría: “Antes de nacer los bebés sonríen en el seno materno”. Esa imagen –la del bebé sonriente– aparece de nuevo como cierre, mientras oímos la última frase de la narración: “¿Empezamos con una sonrisa?”. Porque empieza una nueva vida, porque la llegada de un bebé es la mayor alegría para una familia.

4. La amistad: El anuncio concede una gran importancia a las relaciones sociales y destaca en ellas su carácter benefactor. Somos mejores cuando estamos en grupo: “Lo mejor es que cuando vemos una sonrisa, la imitamos. Sonreímos 30 veces más estando en grupo que solos”.

Compartir. Esa es otra de las claves del anuncio. Compartir juegos y aficiones, compartir tiempo; pero, sobre todo, compartir alegría. Es algo que todos podemos hacer por los demás. Porque la alegría, como la sonrisa, es contagiosa: “Una reacción en cadena que podemos empezar todos cada día”. Esa es la primera y principal muestra de solidaridad. Antes que pensar en los que están lejos, en otros continentes, debemos pensar en los que están cerca: en nuestro propio hogar.

Este es, en síntesis, el mensaje lleno de optimismo que nos lanza Danone. ¡Bienvenido sea en nuestro mundo gris y apesadumbrado, donde tanta gente se ha olvidado de cómo sonreír!

domingo, 1 de junio de 2014

"Un beso por ser como eres..."

Esta campaña de Pan Pepín enlaza perfectamente con la filosofía de la marca: el amor a Puerto Rico, la bondad de sus gentes, el hogar de familia, el valor de la amistad… El spot se estrenó en la televisión puertorriqueña el 25 de junio de 2009, y fue uno de los anuncios más comentados del año. Entre otras cosas, porque todos los actores que vemos en él son empleados de Pan Pepín, lo que manifiesta su identificación con la empresa. También fue comentada la participación del compositor Angel “Cucco” Peña, que ofrece aquí una canción pegadiza, mezcla de aires caribeños y música espiritual negra, de gran eficacia comunicativa.

La historia empieza de noche, en medio de un fuerte aguacero. Cuando todo presagia tristeza y desolación, estalla la música –colectiva, alegre- que nos habla del valor de la comunidad. A continuación vemos varias situaciones de desamparo en las que alguien recibe ayuda de un desconocido o de quien menos esperaba.

Primero, un joven médico atraviesa la noche destemplada para atender a un hombre viejo y enfermo. Después, una madre y su hija –abandonadas en pleno desierto por el reventón del coche- reciben la ayuda desinteresada de un policía que pasaba por allí. Más tarde, una madre a punto de dar a luz es ayudada con afecto por un grupo de jóvenes enfermeras. Luego un chico, en la hora del recreo, decide partir su bocadillo, aunque duda si dar al otro la parte más grande o la más chica. Y así hasta la última, la más entrañable: una mujer llega a casa cansada del trabajo. ¿Estará todo por hacer? No, su marido, con más buena voluntad que eficacia, ha preparado la cena en la cocina mientras jogaba con los niños. De repente, el cansancio de la madre desaparece y su cara se ilumina de felicidad.

El mensaje es claro. La grandeza de cada hombre está en su capacidad de servir a los demás; no en los triunfos que consigue, sino en la felicidad que deja a su paso. El anuncio nos habla de eso: del amor en lo pequeño, del valor de la familia, de la solidaridad entre los hombres. Sobre todo, de la hermosura de una nueva vida, y del afecto en los detalles cotidianos. “Más bueno que el pan, sólo tú”. Buen lema para los tiempos que corren.

martes, 20 de mayo de 2014

Ojalá supiéramos amar como aman los niños...

Seguimos con el propósito de colgar todas las semanas un vídeo positivo: un spot que cumpla estas tres condiciones: 1) Que haga pensar; 2) Que aporte optimismo; 3) Que muestre que lo comercial es compatible con la ética. En definitiva, un anuncio que pueda inspirar y ayudar a ser mejores. Hace dos semanas, coincidiendo con el día de la Madre, puse el anuncio de "Los tres deseos"; y hace tres, el de "La entrevista para el trabajo más difícil del mundo". En el de hoy, una niña de 6 años nos roba por entero el corazón y nos enseña a amar...

La mayoría de los anuncios nos hablan de ideales muy teñidos de egocentrismo: nos animan a triunfar, a seducir, a llevar una vida cómoda; cifran la felicidad en ser admirados o deseados; en tener o en disfrutar. Éste que hoy os ofrezco no habla nada de todo eso. Habla de generosidad, de entrega, de dar lo mejor que tenemos -de darse, más que de dar-, y de sentirnos bien queriendo a los demás. Sobre todo, habla de la inocencia de los niños, de esa aspiración que todos debiéramos sentir por volver un poco a nuestra infancia. Y, allí, aprender a ser mejores.

Este anuncio fue realizado en Barcelona por la agencia Bassat & Ogilvy para la Asociación AFANOC (Asociación de Familiares y Amigos de Niños Oncológicos de Cataluña), y recibió un merecido galardón en el Festival Internacional de Cannes en el año 2003.

A mí me alegró que lo premiaran. Porque es bueno que la publicidad diga también esto: “Hay más alegría en dar que en recibir”. Y este mensaje no lo oímos demasiadas veces en la publicidad.

lunes, 12 de mayo de 2014

Recordando el Día de la Madre: "Los tres deseos"

Para este Día de la Madre, he escogido un spot que fue ganador de un Lápiz de Oro, los premios a la mejor Creatividad Publicitaria en Argentina. Fue desarrollado por la Agencia FCB Argentina para la operadora Telecom Personal, y en él se plasma su línea de comunicación: “Queremos ayudarte a cumplir tus deseos”.

El anuncio empieza con un vídeo casero, grabado hace años en el cumpleaños de la madre. Todo hace sospechar que ella estaba recién casada.

Sus hijos están viendo ahora en el salón esas imágenes, y disfrutan percibiendo el paso del tiempo: “¡Aquél es papá!”. “¡Mira qué peinado llevaba mamá!”. Todo rezuma calor de hogar: alegría, espontaneidad, familia. De repente sale una gran tarta con las velas encendidas, y el padre agita sus manos ante el grupo de amigos: “¡Un momento, un momento! ¡Pará, pará!”. Luego se dirige a ella: “Cariño, pide tres deseos”.

Entonces se produce el momento mágico. La joven madre dirige sus ojos a la cámara. Parece traspasar el tiempo y el espacio, como si viera más allá: más lejos y más hondo. En el salón, los tres hijos se sienten misteriosamente mirados por ella, contemplados de una manera especial: uno a uno, con un cariño infinito. Se miran entre sí. Ahora comprenden todo... Y vuelven la vista a la pantalla, con una sonrisa de felicidad y de agradecimiento.

Casi no hay palabras. Todo lo que “dice” este spot está expresado en las miradas. ¡Cuánto cariño y entrega… y sacrificio y ternura… y amor y esperanza! Todo eso junto, encerrado en una mirada. Al ver este anuncio, dan ganas de gritar por dentro: “¡Gracias, mamá, muchas gracias!”.

domingo, 27 de abril de 2014

La entrevista para el trabajo más difícil del mundo

Quizás hayas pensado alguna vez que tu trabajo es cansado, difícil y sin tiempo para hacer lo que a ti te gustaría. Si es así, te animo a que veas este spot, que en pocos días ha batido récords en Internet: lleva millones de visitas y, sobre todo, millones de respuestas emocionadas.

Es una entrevista de trabajo para un puesto que se anuncia como “el más difícil del mundo”. Lo que poco a poco descubrimos es que también es “el más duro y sacrificado del mundo”. Todos los días del año, más de 135 horas a la semana, sin descansos, sin tiempo a veces para sentarse a comer…

El vídeo anuncia, desde el principio, que se trata de una simulación. Se creó un puesto de trabajo ficticio, denominado “Director de Operaciones”, y se anunció en los periódicos y en Internet. Miles de aspirantes quisieron optar a él. Las entrevistas son reales: se realizaron con web cam, y fueron grabadas por la empresa anunciante. Al final, cuando desvelaron el puesto de trabajo, pidieron permiso a los solicitantes para utilizar sus imágenes.

Gracias a eso, podemos ver las reacciones de los candidatos. Uno a uno, van mudando la expresión según van conociendo las cláusulas de ese puesto ficticio: estar de pie casi todo el día, realizar esfuerzos constantemente, tener conocimientos de medicina, finanzas y artes culinarias... Los requisitos suenan tan excesivamente exigentes, que uno de ellos pregunta incluso si eso es legal. Todos coinciden en que no puede existir un trabajo así, y lo califican de "inhumano" y "demencial" cuando el entrevistador les dice las dos últimas condiciones: no cobrarán nada por ello, y no deben esperar ningún agradecimiento.

Los aspirantes al puesto preguntan atónitos quién iba a realizar un trabajo así, a lo que el entrevistador contesta que millones de personas lo están haciendo cada día... Las madres.

El emotivo vídeo, que ya es viral en Internet, nos recuerda que está cerca el Día de la Madre y nos anima a mostrarles nuestro agradecimiento, quizás con una carta: porque siempre han estado ahí cuando les necesitábamos...

Una iniciativa publicitaria que merece nuestro más rendido aplauso.

domingo, 6 de abril de 2014

"Regalo": emotivo corto sobre la relación padres-hijos, ganador en el Festival de Singapur

Hace unos meses, un desconocido realizador oriental, Daniel Yum, sorprendió al mundillo cinematográfico con su pequeño filme “Gift” (Regalo), que ganó el primer Premio en el Festival de Cortometrajes de Singapur.

Es una historia conmovedora, que nos habla de muchas cosas: de nuestro juicio equivocado sobre los demás, del amor escondido de un padre hacia su hijo (que éste es incapaz de ver), del afecto desinteresado hacia los demás (el mejor “regalo” para los otros y para sí mismo); de la solidaridad, de la ternura, de la bondad; del mundo de los niños que están enfermos y del cariño que, por encima de cualquier medicina, necesitan. Pero, sobre todo, de lo que podemos inspirar a otros, de lo que es verdaderamente el legado de nuestra vida.

Cuando hayamos concluido nuestra existencia, podríamos preguntarnos: ¿Quién fui yo, en realidad? ¿Qué logros conseguí en mi vida? Fui –podremos decirnos con total sinceridad– aquello que sembré en los demás: fui alegría, esperanza, ilusión, amor; o fui resentimiento, amargura, desesperanza y envidia. Ese será nuestra herencia, y también el recuerdo que dejaremos.

La historia de este filme comienza con un chico que regresa, no se sabe a dónde ni por qué. Y empieza a recordar lo dura que fue la vida con su padre. Su memoria rezuma tristeza y amargura, mientras la voz en off se ahoga en la resentimiento: “No me gustaba mi padre. Nunca le amé. Odiaba aquella vida pobre y deslucida”. En algún momento es capaz de reconocer algo bueno: “Mi padre trabajaba más que los padres de mis amigos”, pero sólo es para llegar a una triste conclusión: “Pero nunca lo consideré inteligente”. Y, lo que es aún más terrible: “Nunca lo vi como una inspiración para mí”.

Cuando, pasados los años, consiga el triunfo y regrese a su casa, descubrirá “quién fue” su padre, y cuál fue su legado en esta vida: para los demás; y, en primer término, para él. Comprendió que la vida de su padre había sido un gran don. Un regalo. El mayor regalo.

Os animo a que lo veáis hasta el final. Y, si los subtítulos en castellano os molestan, podéis ver aquí la cinta original en inglés. Que todos descubramos ese regalo. Y que tengáis una feliz semana previa a la Semana Santa.