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domingo, 8 de marzo de 2015

Un mundo generoso

A veces la vida es dura, y cuando pasamos por malos momentos nunca está de más que alguien nos eche una mano, aunque se trate de un gesto simbólico. De esto trata el nuevo spot de Coca-Cola ("A generous World", Un mundo generoso) creado por la agencia Wieden+ Kennedy, de Portland, que se estrenó el pasado domingo durante la gala de los Óscar. Forma parte de la campaña "Destapa la Felicidad", que Coca-Cola lleva desarrollando en los últimos años.

El anuncio mezcla humor y sentimiento en dosis gigantescas, pues en él se suceden -uno a continuación del otro, como en cascada- una serie de acontecimientos desastrosos, a cuál peor. La primera imagen  muestra a un joven que compra, feliz, una Coca-Cola en un kiosco. Está a punto de llevársela a la boca cuando una mujer, cerca de él, rompe una cuerda de su guitarra y ya no puede tocar. Nuestro joven decide que ella la necesita más que él, y le entrega generosamente su botella. Ella le da las gracias, y está a punto de beber el contenido cuando ve a una monja anciana cuyo coche está siendo remolcado por la grúa. ¡Se queda tirada sin medio de locomoción! La joven, entonces, pone cara de circunstancias y le da su Coca-Cola.

A partir de aquí, la Coca-Cola sigue haciendo de las suyas, y pasa de una persona a otra: la cascada de desdichas se convierte en una cascada de solidaridad. Cada vez que un infortunado está a punto de beber la botella, aparece otro que ha sufrido una desgracia peor, y entonces el primero comprende que lo suyo no es para tanto, por lo que ofrece generosamente al otro su único consuelo en la desgracia.

En la línea de sus anteriores campañas, Coca-Cola quiere promover la felicidad y la visión positiva. Pero, esta vez, el anuncio termina en suspense. Cuando la desgracia se cierne sobre el dueño del kiosko, y se cierra el círculo de personajes, surge la incertidumbre y la inquietud. ¿Qué puede pasar ahora?¿Qué desastre aún peor le puede pasar? La empresa quiere contar con la participación del público y nos invita a presentar nuestras propias ideas para el desenlace antes de dar a conocer la suya.

Para saber el final, habrá que esperar. Pero no hay problema. Vivimos en un mundo generoso...

martes, 3 de febrero de 2015

La fuerza de un niño

Una música extraña irrumpe sobre un primer plano de flores vistosas. Anticipa una tragedia que en seguida vamos a ver: un árbol gigantesco ha caído sobre la calzada e interrumpe el tráfico de una populosa ciudad. Se amontonan coches y carros, sin poder pasar. Muy pronto se desatan los nervios y surgen las primeras disputas. Los más pacíficos se limitan a esperar.

De repente, un niño baja del autobús escolar con su cartera a la espalda. Está diluviando a mares y el suelo está completamente embarrado, pero él no ve la lluvia, ni el barro, ni el inmenso tamaño del árbol. Sólo ve que interrumpe el paso del autobús en que viajan los niños, y que si no lo aparta, no podrán recibir sus clases. Así que deja su mochila en el suelo, y empapado como está, empuja con sus manitas sobre la corteza del árbol.

Todos los adultos observan asombrados, resguardados en sus casas o en sus coches. Son gentes de muy diversas culturas y edades, pero todos coinciden en una cosa: no van a mover un músculo por una tarea que no les incumbe. Algunos miran con curiosidad, otros con ironía o desdén, pero nadie le dice siquiera que lo deje. Y siguen mirando.

Sin palabras, el niño les está dando una gran lección. Les está diciendo: "Nunca quitéis el hombro en lo que afecta a todos, nunca os deis por vencidos, nunca permanezcáis pasivos, porque entre todos lo conseguiremos".

El niño persiste en su empeño, aparentemente inútil. Pero entonces se opera el milagro. Porque el ejemplo es muy poderoso, y puede mover montañas. Otro joven, que está a su lado, tira el casco de la moto y se pone a empujar. Después viene otro, y otro, y otro. Ya son más de diez los niños que empujan. Y todos están inmensamente felices, unidos en el empeño, en la solidaridad.

Enctonces podemos apreciar hasta dónde alcanza la fuerza de un niño: arrastra a los mayores, hace pensar a los endurecidos por el egoísmo, y hasta es capaz de cambiar los corazones...

La música crece, y ahora son todos los mayores los que se suman a esa iniciativa de unos niños. Y el árbol se mueve, el obstáculo es superado por la fuerza de todos.

Hoy, que tenemos de todo y aún deseamos más. Hoy, que no conocemos a los que viven encima de nuestra casa... y que casi no conocemos a nuestros propios hijos... Hoy, brindo por esa solidaridad que sólo puede aflorar en el corazón de un niño; por una solidaridad que es -en primer lugar- cariño, generosidad y entrega, y que debe empezar en la propia familia. Sí, entre todos, haciéndonos niños, podremos remover todas las crisis y todos los obstáculos que se interpongan en nuestras vidas.

miércoles, 21 de enero de 2015

Dar es la mejor comunicación

Hace meses que este spot se publicó en Internet, y sigue siendo un fenómeno mediático: más de 30 millones de visitas en diversas páginas oficiales, con reproducciones en cientos de blogs y páginas web, y traducciones a varios idiomas.

A mí me llegó por varios sitios.  Me lo envió Ana María Pérez Guerrero y después Eduardo Galán. Accedí a su petición de que lo publicara. Porque debemos difundir las historias que nos enriquecen. Ahora que tantos spots buscan el recurso al humor zafio, a la sensualidad o al materialismo, reconforta descubrir un anuncio sencillo –pero sublime– como éste de la compañía tailandesa True Move: un “spot con valores” que está haciendo pensar a medio mundo.

El vídeo comienza de modo fuerte y violento: la cámara en movimiento y el montaje dinámico transmiten desasosiego y agitación. Un niño ha sido pillado in fraganti cuando robaba en un comercio. La dueña le arrincona y le grita, incluso le abofetea. Cuando el niño abre su mano, vemos lo que ha cogido: medicamentos. “Son para mi madre”, dice mientras baja la cabeza.

Es ahí cuando aparece el verdadero protagonista de la historia. El dueño de un bar ha visto todo y decide intervenir. Pide calma a la señora y pregunta al niño: “¿Tu madre está enferma?”. El niño asiente, compungido. Y el hombre muestra la grandeza de su corazón: paga las medicinas a la dependienta y se las entrega al niño junto a una sopa vegetariana para su madre…

Este arranque presagia un relato lleno de emociones. Porque pasan los años, y esa referencia a las medicinas –sembrada con acierto en el guión–  se convierte en un leit motiv narrativo y temático muy hondo, algo que provoca un giro sorprendente y conmovedor. No voy a contar la historia. Quiero que la veas y la sientas personalmente, que saborees su delicadeza y su ternura. Hasta llegar al lema final: “Dar es la mejor comunicación”.

Sí, hacen falta anuncios con valores. Una publicidad que aporte optimismo y esperanza, que nos ilumine y enriquezca. Publicidad emocional, porque el ser humano necesita emociones y chispazos de luz interior; necesita sentir que en la vida hay algo más que triunfar o poseer. Por eso, al final, estas campañas emotivas son las que permanecen.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Navidad 1914: Una tregua histórica

Sucedió hace exactamente 100 años. El 24 de diciembre de 1914, durante el primer invierno de la Gran Guerra, se decretó para la Nochebuena una tregua en el frente de Ypres (Bélgica), en la zona más dura de las trincheras entre alemanes y británicos. Esto implicaba permanecer en los puestos toda la noche sin disparo alguno y esperar al día siguiente para reanudar la contienda.

Al empezar la cena de Navidad, los alemanes se animaron a decorar con arbolitos sus trincheras y a continuación cantaron villancicos, sobre todo "Stille Nacht" (Noche de paz). Las tropas británicas respondieron entonces con "Adeste fideles" y otros villancicos en inglés. Sonaron entonces los primeros "¡Viva!".

Poco después, ambos ejércitos intercambiaron gritos de alegría, muestras de amistad y deseos de una feliz Navidad para todos. Al poco, hubo encuentros de unos y otros en la tierra de nadie, y allí se intercambiaron pequeños regalos: whisky, cigarrillos, etc.

Al día siguiente decidieron continuar la tregua, y esto permitió que los caídos fueran recuperados y enterrados cristianamente. Se celebraron ceremonias fúnebres con soldados de ambos bandos, llorando las pérdidas de uno y otro lado, y ofreciéndose mutuamente el pésame. Al parecer, celebraron incluso un partido de fútbol entre ambas “selecciones”, que fue abruptamente interrumpido por la llegada de algunos aviones y el reinicio de la contienda.

Sin embargo, ese ejemplo se contagió a otras zonas cercanas. En algunos puntos la tregua se amplió hasta el año nuevo, e incluso hasta el mes de febrero. Los comandantes británicos John French y Sir Horace Smith-Dorrien, encargados de destituir a "los culpables", juraron que una tregua así nunca volvería a permitirse. Paradójicamente, los dos habían dejado el mando antes de la Navidad de 1915, mientras que los protagonistas de aquel conmovedor encuentro recordarían aquella noche toda su vida.

Hace unos años, el director Christian Carion llevó a la pantalla esa tregua, basándose en el relato de uno de los testigos, titulado "La increíble Navidad de 1914". La película se llamó "Feliz Navidad" (2005). Ahora, coincidiendo con el centenario, la cadena británica de supermercados Sainsbury’s ha hecho este anuncio que es un brillante y emotivo recuerdo de aquella epopeya.

Sin duda, un spot de Navidad maravilloso e inspirador, que merece ser difundido. ¿No os parece?

lunes, 17 de noviembre de 2014

Lotería de Navidad: "El mayor premio es compartirlo"

El pasado 12 de noviembre se estrenó, a bombo y platillo, la campaña publicitaria del Sorteo Extraordinario de Navidad. El nuevo spot, que toca la fibra de principio fin, lleva por título "El mayor premio es compartirlo", y es el primero de 9 relatos que iremos viendo hasta el 22 de diciembre. El lema condensa todo el mensaje: porque esa apelación a la solidaridad (al compañerismo, a la auténtica amistad) es la síntesis emocional de toda la campaña.

El anuncio que da el pistoletazo de salida a la campaña juega con algo que seguramente muchos hemos pensado en estos días cuando entramos en un bar y nos preguntan: “¿Qué, ya has comprado el décimo de lotería?”. Automáticamente, nuestra mente piensa: “Sólo falta que toque aquí, que vengo cada día a tomar café, y les toque a todos menos a mí”.

Pues bien, eso es exactamente lo que le ocurre a Manuel, el protagonista del spot. Para un año que no compra el décimo, ve con horror que el Gordo ha tocado en el bar de Antonio, su local habitual de compadreo. Empujado por su mujer, y con el alma hecha pedazos, baja a su bar de siempre para intentar felicitarles a todos. Pero no puede. Mientras los alegres parroquianos brindan por doquier, él se esconde en un rincón. “¿Una copita?”, le dice el sonriente barman. “Para mí un cafelito”. responde Manuel, que no puede ocultar sus lágrimas. Y cuando pide la cuenta... llega la mágica sorpresa.

Os animo a que lo veáis. Aunque Internet está ya infestada de memes y parodias, la verdad es que el spot es sincero, y sus emociones también lo son. Por eso ha sobrepasado el millón trescientas mil visitas en apenas 4 días. Lo más importante es que aquí –a diferencia del año pasado– los protagonistas son personas anónimas, como vosotros y como yo. Por eso nos llega tan directo al corazón. Y por eso es capaz de provocar una respuesta emotiva.

Yo, desde luego, quisiera ser la mitad de bueno que el anónimo barman del anuncio. Es un auténtico héroe nacional, ahora que abundan las celebridades mediocres. Por eso, aunque falte más de un mes, me siento con ganas de deseároslo ya: ¡Feliz Navidad a todos!

lunes, 5 de mayo de 2014

"Regala memoria": Una campaña ingeniosa que despierta el amor

La idea de esta campaña fue un golpe de suerte. Uno de los responsables de AFAL (Asociación para las Familias con Alzheimer) fue a Córdoba a un Congreso y, al terminar una de las sesiones, salió a conocer la ciudad. Le acompañó una guía turística, Elena, que disfrutaba recordando todos los datos relevantes de la historia de la ciudad. En aquel paseo, Elena le transmitió algo más que los datos artísticos : le hizo vivir el espíritu que permanece en las piedras, el poso de historia, identidad y sentimientos que el tiempo ha dejado allí, y que sigue vivo porque cada día alguien lo recuerda a los demás...

En esa visita turística, el directivo de AFAL cayó en la cuenta de un hecho terrible: somos, en gran parte, lo que conservamos en la memoria: ahí están nuestras raíces, nuestros amores, nuestra historia; sin memoria, no somos nada. Si olvidamos lo que otros hicieron, y si -sobre todo- olvidamos lo que hicimos y amamos, quedamos profundamente reducidos; conservamos, tan sólo, las emociones más elementales de nuestro cerebro primigenio.

El olvido de todo es lo que va transformando al enfermo de alzhéimer en un ser en permanente despedida. Esta cruel enfermedad despoja a quien la padece de su historia enfocada desde sí mismo y, como consecuencia, lo obliga a la exclusiva interpretación ajena. ¡Qué importante es, en esas situaciones, que sepamos dar amor... incluso aunque el enfermo no lo note!

Esta campaña es lo que se llama una acción de "street marketing": una acción que denominaron "giving memory" (regala memoria) para sensibilizar en plena calle sobre una causa que merece nuestra atención. Después se convirtió en campaña gracias a las imágenes que se grabaron en directo.

Una acción bonita, que nos hace reflexionar y nos invita a amar. Es lo más grande y noble que puede conseguir en nosotros una campaña publicitaria...

lunes, 21 de abril de 2014

Héroes anónimos: justo lo que necesitamos

Es una de esas campañas que tocan el corazón, que alientan los ideales y despiertan los valores dormidos. Y que, por eso mismo, se transmiten de unos a otros y llegan a millones de personas. Este spot fue publicado hace sólo dos semanas y lo han visto más de 10 millones de personas en la web oficial (más casi otras tantas en las muchas páginas que lo han republicado).

La empresa anunciante, la compañía tailandesa Thai Life Insurance, nos tiene acostumbrados a este tipo de campañas. En este blog hemos comentado algunas de sus emotivas historias: la de una madre que adelanta el parto para que su marido –enfermo terminal de cáncer- pueda conocer a su hija; la del padre exigente, que no entiende el carácter de su hijo artista… hasta que es demasiado tarde; la de una hija caprichosa, avergonzada de su padre –mudo y torpe-, que se ha vuelto “ciega” para ver el cariño que ha derrochado en su vida…

«¿Se obtiene algo haciendo cosas buenas por quienes te rodean?» Esta es la pregunta que aletea en las imágenes de este nuevo vídeo, «Unsung Hero» («héroe anónimo»), y que transmite una visión muy positiva de la solidaridad a pequeña escala: sí, es posible convertir el mundo en un lugar mejor si cada uno se propone pequeñas acciones diarias en favor de los demás.

El anuncio comienza cuando un joven tailandés sale de casa y, como todos los días, se preocupa de regar una planta, ayuda a una anciana a mover un gran carro, alimenta a un perro vagabundo, deja anónimamente algo de comida a una vecina apurada; y, sobre todo, da dinero a una niña pobre que pide en la calle para poder estudiar. Todo esto lo hace bajo el asombro de quienes le rodean, que mueven la cabeza de un lado a otro, en señal de desaprobación: no comprenden que alguien pueda ser bueno sin esperar nada a cambio.

«¿Qué saca a cambio de todo esto?», se pregunta el anuncio. Y la respuesta llega poco después, cuando una mañana el joven encuentra a la pequeña pordiosera en medio de la calle… con uniforme escolar, una cartera nueva y varios libros. La cara del “héroe anónimo” es un prodigio de expresividad. Toda la alegría del mundo está ahí representada. Y la voz en off prosigue: «No obtiene nada, no se hace más rico, no sale en televisión. Lo que recibe son afectos, emociones. Experimenta la felicidad de dar. Recibe… lo que no se puede comprar con dinero».

El anuncio se cierra con una frase particularmente íntima. Es una pregunta que se dirige hacia cada uno de nosotros: «Y en tu vida, ¿qué es lo que más deseas?».

Felices Pascuas. Y que este precioso anuncio nos inspire para ser mejores.

domingo, 6 de abril de 2014

"Regalo": emotivo corto sobre la relación padres-hijos, ganador en el Festival de Singapur

Hace unos meses, un desconocido realizador oriental, Daniel Yum, sorprendió al mundillo cinematográfico con su pequeño filme “Gift” (Regalo), que ganó el primer Premio en el Festival de Cortometrajes de Singapur.

Es una historia conmovedora, que nos habla de muchas cosas: de nuestro juicio equivocado sobre los demás, del amor escondido de un padre hacia su hijo (que éste es incapaz de ver), del afecto desinteresado hacia los demás (el mejor “regalo” para los otros y para sí mismo); de la solidaridad, de la ternura, de la bondad; del mundo de los niños que están enfermos y del cariño que, por encima de cualquier medicina, necesitan. Pero, sobre todo, de lo que podemos inspirar a otros, de lo que es verdaderamente el legado de nuestra vida.

Cuando hayamos concluido nuestra existencia, podríamos preguntarnos: ¿Quién fui yo, en realidad? ¿Qué logros conseguí en mi vida? Fui –podremos decirnos con total sinceridad– aquello que sembré en los demás: fui alegría, esperanza, ilusión, amor; o fui resentimiento, amargura, desesperanza y envidia. Ese será nuestra herencia, y también el recuerdo que dejaremos.

La historia de este filme comienza con un chico que regresa, no se sabe a dónde ni por qué. Y empieza a recordar lo dura que fue la vida con su padre. Su memoria rezuma tristeza y amargura, mientras la voz en off se ahoga en la resentimiento: “No me gustaba mi padre. Nunca le amé. Odiaba aquella vida pobre y deslucida”. En algún momento es capaz de reconocer algo bueno: “Mi padre trabajaba más que los padres de mis amigos”, pero sólo es para llegar a una triste conclusión: “Pero nunca lo consideré inteligente”. Y, lo que es aún más terrible: “Nunca lo vi como una inspiración para mí”.

Cuando, pasados los años, consiga el triunfo y regrese a su casa, descubrirá “quién fue” su padre, y cuál fue su legado en esta vida: para los demás; y, en primer término, para él. Comprendió que la vida de su padre había sido un gran don. Un regalo. El mayor regalo.

Os animo a que lo veáis hasta el final. Y, si los subtítulos en castellano os molestan, podéis ver aquí la cinta original en inglés. Que todos descubramos ese regalo. Y que tengáis una feliz semana previa a la Semana Santa.

lunes, 10 de marzo de 2014

"Regreso a casa": Homenaje a los que se fueron y a sus familias


El año pasado, en el descanso de la Superbowl, un anuncio de Jeep conmovió profundamente a medio Estados Unidos y fue elegido como uno de los mejores del año.

En esta historia, la narración va "in crescendo". Lo primero que vemos es una pantalla oscura y unas palabras fuertes, como gritos silenciosos: “We Wait. We Hope. We Pray” (“Nosotros esperamos, anhelamos, rezamos… hasta que vuelvas a casa”). Pronto descubrimos que es un homenaje a las tropas que vuelven tras una misión humanitaria, una carta abierta a los hombres y mujeres que han cumplido una tarea costosa en cualquier parte del globo.

La banda sonora llena por completo la escena, y comienza la narración de Oprah Winfrey, la conocida presentadora de TV: “Habrá una silla vacía, una luz encendida, tu cena preferida esperándote…”. Porque, mientras estabas allí, alguien mantenía viva la llama del recuerdo: “En tu hogar, en tu entorno, en nuestros corazones, te hemos echado de menos…”.

Sin embargo, el anuncio no nos muestra a los soldados, trabajando esforzadamente en algún lugar inhóspito. En su lugar, vemos a sus hermanos –abatidos– recordándoles en la escuela; a sus madres –doloridas– extrañando su presencia; a sus maridos o a sus esposas –afligidos por el recuerdo– sacando adelante la familia.

El anuncio nos habla de muchas cosas: del deber cumplido en circunstancias difíciles, del trabajo realizado en servicio a los demás, de la recompensa interior tras superar una dura prueba y de la felicidad desbordante cuando se vuelve a casa. Pero, más aún, nos habla de las personas que nos quieren cuando pasamos por momentos de incertidumbre.

Con demasiada frecuencia, al pensar en las guerras y en las misiones de paz pensamos que son algo que les afecta a “ellos”, a los soldados (o a los voluntarios, a los miembros de una ONG o de una labor misional o religiosa). Y, con independencia de lo que pensemos sobre la vida militar, nos olvidamos de lo que experimentan quienes les vieron partir: un dolor lacerante por la ausencia, un temor irreprimible por lo que pueda suceder. Y ese recuerdo constante, angustioso, que se clava en el alma y que lleva a sufrir, a llorar, a rezar…

Por eso, este anuncio puede ser visto como un homenaje a las tropas que regresan a casa, y es verdad que lo es. Pero, para mí, es sobre todo un homenaje a quienes supieron llevar esa angustiosa separación y se esforzaron por seguir adelante. El heroísmo de lo cotidiano, que tantas veces resulta más arduo y difícil que el otro.

domingo, 26 de enero de 2014

Asamblea en una carpintería (Fábula para salir de la crisis)

Cuentan que en una carpintería hubo una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar diferencias. El martillo ejerció la presidencia, y empezó a dar golpes en la mesa. Entonces, un grupo de herramientas le notificó que tenía que renunciar, ya que se pasaba todo el tiempo haciendo ruidos y dando golpes a los demás.

El martillo aceptó, sonrojado, su culpa, pero pidió que fuera expulsado también el tornillo, argumentando que había que darle demasiadas vueltas para que sirviera de algo.

El tornillo tragó la pulla, pero exigió –a su vez– la expulsión de la lija. Señaló que era áspera en su trato y tenía constantes fricciones con los demás.

Y la lija, enfurruñada, bajó  la cabeza, pero exigió entonces que fuera expulsado el metro, porque era muy puntilloso: siempre estaba midiendo a los demás como si él fuera perfecto.

Iba a responder el metro, lleno de furia, cuando en estas entró el carpintero y todos se quedaron quietos. El carpintero se puso el delantal e inició su tarea. Utilizó el martillo para encajar unas maderas, la lija para suavizarlas, el metro para comprobar sus dimensiones, y el tornillo para sujetar las tablas. Finalmente, la tosca de madera inicial se convirtió en una preciosa mesa de cocina.

Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, las herramientas se levantaron para apreciar aquella obra de arte. Fue entonces cuando el serrucho dijo:

- Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, y además, que todos conocemos los defectos de los demás; pero el carpintero no se ha fijado en eso: ha trabajado con nuestras cualidades y ha sido capaz de crear este fantástico mueble. Esa forma de trabajar nos ha hecho valiosos. Así que no merece la pena pensar en nuestros fallos y, mucho menos, en los fallos de los demás. Cada uno podría pensar en qué es bueno y en qué son buenos los demás.

La asamblea pudo ver entonces que el martillo es fuerte, que el tornillo une, que la lija pule asperezas y que el metro es preciso. En suma, se vieron como un equipo capaz de producir muebles de calidad.

Por una vez, todos se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos. Y no fue necesario echar a nadie.

lunes, 16 de diciembre de 2013

La plataforma electrónica audiovisual será gestionada por la Asociación UNESCO de Igualada

Mientras veía un documental sobre dos hermanos cairotas que compartían un par de botas de fútbol, la doctora Joima Panisello se sintió inspirada e inició su labor junto con Miguel Segura, un amante del cine desde pequeño y director de la asociación UNESCO de Igualada. Del mismo modo, otros colaboradores, como la experta en comunicaciones para la salud Gloria Saenz, se han unido al equipo.

Este entusiasta grupo se encuentra en Igualada, una ciudad histórica del España. Todos ellos valoran la importancia de los documentales audiovisuales para la comunicación intercultural. Esta semana, la asociación y varios de sus colaboradores, entre ellos el ayuntamiento de Igualada, adoptó el estatus provisional de custodio único mundial de la plataforma electrónica audiovisual, un archivo que contiene documentales de gran valor, como el de los hermanos cairotas.

Esta base de datos contiene casi 600 programas que cuentan historias de  desarrollo en todo el mundo. Desde su génesis en 2004,  gracias al apoyo del gobierno de España, la plataforma electrónica de la UNESCO ha atraído cerca de 8000 usuarios.

Hace dos años, para dar más fuerza al proyecto, la asociación UNESCO de Igualada dirigió un seminario taller para productores audiovisuales de 23 países, en el cual se abordó  el tema de la innovación y el emprendimiento para la plataforma electrónica.

El pasado 25 de noviembre, en una ceremonia presidida por el alcalde de la ciudad Marc Castells en el ayuntamiento de Igualada, se firmó un acuerdo para la cesión de la plataforma. Luis Ramallo, presidente de la Comisión Nacional Española de la UNESCO y Jean Michel Armengol, secretario general de la Comisión Nacional Andorrana para la UNESCO estuvieron presentes para apoyar la iniciativa.

En los próximos 18 meses, la Asociación UNESCO de Igualada creará un sitio web para la plataforma electrónica (a la que añadirá nuevos programas) y elaborará un plan de sostenibilidad. Cuando la plataforma se ponga en marcha, la UNESCO se encargará de promoverla entre los periodistas y el público general.  La plataforma electrónica será un valioso recurso de enseñanza on line para la reciente alianza mundial de alfabetización.

martes, 19 de noviembre de 2013

¡Se chove, que chova!: Optimismo gallego enraizado en la propia tierra

“¡Se Chove, que chova!” es un spot de supermercados Gadis que ha conseguido más de 800.000 visitas en apenas dos semanas. Hace seis años grabaron el primer spot, “Vivamos como gallegos”. Fue un éxito rotundo, y el eslogan dio nombre a toda una campaña que rezuma optimismo, alegría, espíritu luchador… y amor a las propias raíces. (Algo de morriña no podía faltar).

Pero este último anuncio es especial. “Se chove, que chova” es un canto a la sabiduría ancestral. Toda la sabiduría del mundo se da cita en una simple peluquería, donde se reúnen unas abuelas muy simpáticas que desconocen lo que es Twitter e Internet, pero que saben las cosas que dan sentido a nuestra vida: las verdaderamente importantes, que se nos escapan por vivir en lo inmediato; las que hemos heredado de nuestros mayores, y que se nos olvidan porque no aprendimos a amarlas; las que alimentan nuestras raíces, porque somos parte de la tierra en que vivimos. Lo que somos y sentimos está impreso en nuestros bosques y terruños, y forjan nuestra primera identidad.

El anuncio, a la vez que sabiduría (nos ofrece verdades como puños), rezuma también emotividad y humor. Esa “alma gallega” que advertimos en sus diálogos sentenciosos es aún –gracias a Dios- el alma del pueblo gallego; y, de alguna forma, también el alma de todos los pueblos. Es hora de abandonar las preocupaciones, como sentencia la mayor de todas: “Si no me preocupa viajar por el espacio en una bola enorme a miles de kilómetros por segundo, entre meteoritos y basura espacial ¿me voy a preocupar por lo demás?”. Y añade otra: “¡Tanta preocupación, tanta preocupación! … La gente seguirá conociéndose, enamorándose; seguirá abrazándose, quedando..., riendo...”.

La conversación se vuelve gozosa a la vez que profunda. Una joven peluquera no puede contenerse y llama a su novio, que es locutor de radio: “Carlos, Esto es buenísimo. ¡Debes emitirlo!”. Y deja puesto el manos libres para que lo escuche. Así, ese diálogo sencillo, que sólo en la abuelas podemos aún escuchar, va a ser –sin que ellas lo sepan– el gran programa en ese día. Toda Galicia lo escucha embelesada.

El anuncio está tan bien contado, que no importa que no entendamos la mitad de las frases. Basta la expresión de sus rostros y las preciosas imágenes que lo envuelven. En todo caso, y con ayuda de Google, he intentado traducir esos diálogos al español. Vienen a continuación del spot. Pero, antes de leerlos, os animo a que os metáis en este inspirador anuncio que ha enamorado a Galicia entera.

¡Felicidades a todos! Y no lo olvidéis: “Si llueve…, ¡que llueva!”.



Texto del anuncio en español:

(Una peluquera a una señora mayor)
- ¿Y hoy qué le pongo a Vd.?
- Ni moño ni melena , algo moderno .
- Lo de siempre.

- Digo, que no se puede leer nada, todo son malas noticias ... ¡Es que te amargan la vida!
- Si te digo lo que hicieron mis nietos... Uno de ellos me preguntó si habría algún sitio en Galicia que no se nublase nunca. Y otro respondió que conocía al hombre más sabio de Galicia. Y por él se fueron. Llegaron y, por supuesto..., ¡era una mujer! (¡¡¡Hombre!!!) Y les dijo : "La única cosa que no se nubla nunca en Galicia es nuestra alegría. Porque nuestra alegría viene de nuestra fuerza, y ​​nuestra fuerza viene de la tierra. Los robles y los acantilados nos hacen recios; los ríos, un poco enrevesados; la lluvia, creativos; y los atardeceres, sensibles y ‘morriñentos’"…
- Lo sabías todo. Y no me has dicho nada.
- Les dijo que hay algo en la tierra que nos ayuda a tirar adelante…
- Es verdad , siempre lo hemos hecho. ¡En todo el mundo!
- ... y no dejamos nunca que nos amarguen la vida.

(Una joven peluquera, a su novio en la emisora de radio):
- Esto es buenísimo. ¡Debes emitirlo! (Deja puesto el manos libres; se escucha en toda Galicia)
- Mira mi madre, casi cien años, ha vivido de todo. Y cada vez que tenía un problema decía: “Trabajemos mucho, pero disfrutemos mucho". Por eso no ha perdido una repichoca (baile popular gallego), ¿eh ?
- A nosotros nadie nos amarga un plan.
- Si vamos a la playa ... ¡nos vamos a la playa ! ¡Aunque sea con chaqueta! Y si nos bañamos , siempre decimos : "¡Está buenísima!"
- Y si la cosa se pone fea .... ¡Comida , merienda y cena!
- ¿Y si alguien pone un poco pochiño (decaído) , cien visitas al día que quepan en la habitación y ¡como nuevo!

- Como dice mi Paco : "Si no me preocupa viajar por el espacio en una bola enorme a miles de kilómetros por segundo, entre meteoritos y basura espacial, ¿me voy a preocupar por lo demás?”
- ¡Qué profundo!
- Aquí todos somos profundos, hija.
- Unos más que otros.
- Tanta preocupación, tanta preocupación… y la gente seguirá conociéndose, enamorándose; seguirá abrazándose, quedando, riendo… Porque los gallegos sabemos que este es el mejor 2013 de nuestras vidas (Todos, cada uno en su sitio, asiente con una gran sonrisa).
- ¡No hay otro!
- Y eso nos hace disfrutar más de la vida, de la gente, de los amigos… Así que salgamos ahí fuera, disfrutemos de todo lo que tenemos y vivamos, vivamos, ¡¡vivamos como gallegos!!

- ¡Ay, cómo llueve!
- La que está cayendo…
- ¿Sabéis qué os digo? Que si llueve, ¡que llueva!

(Texto en sobreimpresión): En Galicia, lo único que nunca se nubla… es nuestra alegría… Así que si llueve, ¡que llueva!
Vivamos como gallegos

lunes, 4 de noviembre de 2013

Solidaridad familiar: "Con la familia, la remontada es posible"

Muchas familias en España sufren en sus carnes el terrible drama del paro. Para muchos, la pérdida del empleo es vivido con angustia, más aún si se tienen más de 50 años. Los que son despedidos o no encuentran trabajo al finalizar sus estudios pueden sentir la tentación del desaliento: la sensación de fracaso, el sentirse inútil y un estorbo para los demás, la pérdida incluso del sentido de la vida.

Esas situaciones, que pueden herir profundamente el alma, están siendo suavizadas, dulcificadas y acolchadas en el entorno familiar. La familia es hoy el gran colchón que todo lo para: los golpes y las caídas. Todo lo aguanta. Los padres si es el parado es el hijo, la mujer o el marido si lo es el cónyuge; los hijos pequeños con su afecto, los hermanos o los primos con su ayuda… Todos están ahí para sostener al que podría venirse abajo.

Por eso me ha parecido especialmente luminoso este vídeo que ha elaborado la Asociación de Familias Numerosas de Euskadi para destacar la inestimable ayuda que suponen las redes familiares en la actual situación de crisis. La historia nos presenta a un padre en paro que acude al colegio en el “Día de las profesiones”. Tiene que explicar delante de un grupo de niños de nueve  años -entre ellos, su propio hijo- que está en paro y que "mi trabajo, en este momento, es buscar trabajo". Ante la atenta mirada de los niños, el padre establece un paralelismo entre su situación laboral y el marcador 0-4 en un partido de fútbol. Todo está en contra. Pero los jugadores saben que no están solos: tienen a los demás, y luchan sin desanimarse porque saben que el equipo está con ellos. Así sucede con la familia. En ella nadie está solo, todos apoyan al que busca trabajo, todos le animan y comparten su esfuerzo. De ahí el lema: "con un buen equipo, la remontada es posible".

Natalia Diez-Caballero, directora de la Asociación, ha explicado que "en varias ocasiones me han preguntado desde algún país vecino cómo hacemos para subsistir con más de un 25% de paro, y siempre les he respondido lo mismo: lo hacemos gracias a la familia; a la fuerza que esta institución tiene en nuestra sociedad y a la generosidad intergeneracional de millones de madres, padres, abuelos, hijos, que se quitan de lo que no tienen para compartirlo con sus seres más cercanos".

Y concluye: "esto apenas se ve en nuestros medios de comunicación y nunca es reconocido y agradecido como se debe por nuestros gobernantes, que deberían besar allí donde pisan las familias, ya que allí donde ellos no están pudiendo o sabiendo llegar, sí está presente la familia".

Totalmente de acuerdo. Y sirva este vídeo como sentido homenaje a la gran labor que están haciendo en estos años de crisis. Un brindis por la familia, para que resuene y sea compartido en el mundo entero.

 

domingo, 27 de octubre de 2013

Creer en los demás

Cuenta Anthony Robbins, conferenciante de prestigio internacional, que en la escuela tuvo un profesor de oratoria que, un buen día, le dijo que quería verle después de la clase. El chico se puso muy nervioso, y se preguntaba si habría hecho algo malo. Sin embargo, cuando hablaron, el profesor le dijo: «Señor Robbins, creo que usted tiene condiciones para ser un buen orador, y quiero invitarle a un certamen de oratoria con otras escuelas».

Robbins no pensaba que poseyera ninguna capacidad especial, pero su profesor lo decía con tal seguridad que aceptó. Aquella intervención de aquel profesor cambió la vida de ese chico, que en pocos años llegó a ser uno de los más valorados talentos de la comunicación. Su profesor hizo una cosa pequeña, pero logró cambiar la percepción que ese chico tenía de sí mismo.

La imagen que cada uno tiene de sí mismo es en gran parte reflejo de lo que los demás piensan sobre nosotros. O, mejor dicho, la imagen que cada uno tiene de sí mismo es en gran parte reflejo de lo que creemos que los demás piensan sobre nosotros.

No puede olvidarse que esa imagen es una componente real de la propia personalidad, que regula en buena parte el acceso a la propia energía interior, o incluso crea esa energía. Es un fenómeno que puede observarse con claridad en los deportes, por ejemplo. Los entrenadores saben bien que en determinadas situaciones anímicas, sus atletas rinden menos. Cuando una persona sufre un fracaso, o se encuentra ante un ambiente hostil, es fácil que se encuentre desanimado, falto de energía. En cambio, cuando un equipo juega ante su afición, y ésta le anima con calor, los jugadores se crecen de una forma sorprendente. También lo experimentan los corredores de fondo, o los ciclistas: pueden estar al límite de su resistencia por el cansancio de una carrera muy larga, pero una aclamación del público parece ponerles alas en los pies.

Nuestra energía interior no es un valor constante, sino que depende mucho de lo que pensemos sobre nosotros mismos. Si no me considero capaz de hacer algo, me resultará extraordinariamente costoso hacerlo, si es que llego a hacerlo. Hay que pensar que la opción del desánimo tiene también su poder de seducción, y que el derrotismo y el victimismo se presentan para muchas personas como algo realmente sugestivo y tentador.

¿Y no es un poco narcisista pensar tanto en la propia imagen? Podría serlo si no se plantean bien las cosas. El narcisista sufre porque en realidad no se ama a sí mismo, sino a su imagen, de la que acaba siendo un auténtico esclavo. En el momento de elegir entre él mismo y su imagen, acaba prefiriendo a su imagen, y ésa es la causa de sus angustias. Desarrollar la autoestima, es decir, una equilibrada estimación de uno mismo, es algo muy necesario, para lo que es preciso tener una buena percepción de uno mismo. Si uno confunde eso con dejarse esclavizar por su imagen, equivoca el camino; pero si logra crear una imagen positiva de sus propias capacidades, sin duda éstas rendirán mucho más.

Por eso, creer en los demás tiene efectos que muchas veces son sorprendentemente positivos. Todos hemos pasado alguna vez por pequeñas crisis, por momentos en los que nos faltaba un poco de fe en nosotros mismos, y quizá entonces encontramos a alguien que creyó en nosotros, que apostó por nosotros, y eso nos hizo crecernos y superar aquella situación. Goethe escribió: «trata a un hombre tal como es, y seguirá siendo lo que es; trátalo como puede y debe ser, y se convertirá en lo que puede y debe ser» (Alfonso Aguiló).

jueves, 24 de octubre de 2013

"La sorpresa": Solidaridad con los que están lejos

Este vídeo, titulado “La sorpresa”, se ha convertido en un viral. Y lo ha hecho gracias a su enorme carga emotiva. En apenas dos semanas ha superado los 4 millones de visitas. Lo mejor de todo es que se trata de una historia real.

Muchos quizás no lo sepan, pero esta grabación es la historia de Esther y Jorge, dos valencianos de 30 y 34 años, que tras dos años y medio en el extranjero, deciden volver a España. “Hay muchos tipos de viaje: de turismo, de placer, de negocios, de reencuentro… Pero siempre, la llegada al aeropuerto te hace sentir algo especial. En nuestro caso son nervios, deseando que las horas pasen rápido para poder dar una mágica sorpresa”.

En efecto, ese es el plan. Desde hace semanas, los dos han pensado una bonita forma de sorprender a sus padres: aprovechar unos días libres para plantarse delante de sus padres y darles un abrazo inesperado: “Hoy queremos regalar a todos los que salisteis, y a los que os quedasteis para luchar por el cambio, la emoción de una madre cuando vuelve a abrazar a su hijo”.

La ternura de ese momento es inmensa. Pero aún es mayor la de la despedida. Tras días de gozo familiar, los dos protagonistas tienen que volver a marcharse. Y esa despedida –esta vez sí, en el aeropuerto- cierra con lágrimas un adiós triste y doloroso. Es difícil comprender lo que supone para una madre la amargura de esa separación. Hay que vivirlo para saber qué se siente. Y, por desgracia, ésta es una historia con la que muchas familias españolas se sienten identificadas.

El vídeo termina con una matizada crítica social: “Esperemos que algún día nos dejéis volver”. Es una denuncia a los políticos, banqueros y empresarios especuladores, a los que acusan de haberles privado de una oportunidad en España.

Con todo, su principal mensaje es de apoyo y solidaridad. Por eso el vídeo está dedicado “a todos los que están lejos”. “Nos acordamos de todos vosotros –parece decir la cinta–. Sabemos que formáis parte de esta nueva generación que ha tenido muy pocas posibilidades… Aquí nos tendréis siempre con los brazos abiertos”.

 

domingo, 13 de octubre de 2013

Spot con valores: "El amor es contagioso"

Este es un vídeo que ha dado la vuelta al mundo. Es una campaña promovida por Krizovatka, una organización checa que busca cambiar al mundo promocionando valores solidarios. El vídeo no necesita palabras, porque aspira a ser universal, y las palabras difieren de un país a otro. Por eso recurre a dos lenguajes que sí son universales: la imagen y la música.

La imagen, sin duda, es lo más atractivo. Lo que vemos no es una historia: es una cadena de historias enlazadas por un gran tema: el amor. El eslogan final nos recuerda: “láskou a sluzbou spojujeme cesty” (El amor y el servicio abren nuevos caminos). En efecto, el amor es contagioso: es una medicina que todo lo cura, todo lo sana, todo lo vivifica; y, al mismo tiempo, es un virus que se contagia entre los seres humanos: nos lo transmitimos unos a otros cada día.

Todo comienza con la bondad de un niño. Un niño pequeño, introvertido y de color, que se da cuenta de que puede ayudar a otro con solo tender su mano. Su acción es vista por otra persona que se anima a dar a otro lo que ha experimentado. Y así empieza una cadena de servicios que parece no tener fin.

El otro lenguaje sin fronteras es la música. La letra de la canción creada por Noah and the Whale realza con fuerza extraordinaria estas imágenes inspiradoras: “Si das un poco de amor, puedes recibir amor para ti”. Una invitación a la solidaridad: “Da un poco de amor, ¡y verás lo que ocurre!”.

A veces basta un pequeño gesto, como el de tender la mano. Basta con una pequeña acción que inicia una cadena inesperada… Y entonces se opera el milagro. El amor hace posible el milagro de que la vida sea maravillosa.

 

sábado, 21 de septiembre de 2013

Telecomunicaciones: "Dar es la mejor comunicación"

Hace diez días que este spot se publicó en Internet y ya es un auténtico boom en las redes sociales: más de 10 millones de visitas en la página oficial, con reproducciones en decenas de blogs y páginas web, y traducciones a varios idiomas.

A mí me llegó por varios sitios. Primero lo vi en Social Underground, luego me lo envió Ana María Pérez Guerrero, de nuevo lo vi en ABC, y después Eduardo Galán me lo entregó para que lo comentara. No podía negarme; es más, lo deseaba abiertamente. Porque debemos difundir las historias que nos enriquecen. Ahora que tantos spots buscan el recurso al humor zafio, a la sensualidad o al materialismo, reconforta descubrir un anuncio sencillo –pero sublime– como éste de la compañía tailandesa True Move: un “spot con valores” que está haciendo llorar y pensar a medio mundo.

El vídeo comienza de modo fuerte y violento: la cámara en movimiento y el montaje dinámico transmiten desasosiego y agitación. Un niño ha sido pillado in fraganti cuando robaba en un comercio. La dueña le arrincona y le grita, incluso le abofetea. Cuando el niño abre su mano, vemos lo que ha cogido: medicamentos. “Son para mi madre”, dice mientras baja la cabeza.

Es ahí cuando aparece el protagonista de la historia. El dueño de un bar cercano ha visto y escuchado todo, y decide intervenir. Pide calma a la señora y pregunta al niño: “¿Tu madre está enferma?”. El niño asiente, compungido. Y el hombre muestra un gesto de inmensa magnanimidad: paga las medicinas a la dependienta y se las entrega al niño junto a una sopa de verdura para su madre…

Este arranque presagia un relato lleno de emociones. Porque pasan los años, y esa referencia a las medicinas –sembrada con acierto en el guión–  se convierte en un leit motiv narrativo y temático muy hondo, algo que provoca un giro sorprendente y conmovedor. No voy a contar la historia. Quiero que tú la veas y la sientas personalmente, que saborees su delicadeza y su ternura. Hasta llegar al lema final: “Dar es la mejor comunicación”.

Sí, hacen falta anuncios con valores. Una publicidad que aporte optimismo y esperanza, que nos ilumine y enriquezca. Publicidad emocional, porque el ser humano necesita emociones y chispazos de luz interior; necesita sentir que en la vida hay algo más que triunfar o poseer. Al final, esas campañas emotivas son las que permanecen; porque, nos guste o no, emocionar no sólo es positivo, sino también rentable.